EFE | Las
formaciones minoritarias que han logrado escaño apurarán el plazo dado
por la Mesa del Congreso para intentar evitar un Grupo Mixto de una
veintena de diputados, lo que está provocando tensiones entre ellos.
Cinco organizaciones políticas decidirán el martes si registran en la
Cámara su propuesta para tener grupo parlamentario propio, un día antes
de que acabe el plazo, han informado a Efe fuentes de estas formaciones. Coalición Canaria (CC), Unión del Pueblo Navarro (UPN), Partido Regionalista de Cantabria (PRC) y Teruel Existe aspiran a formar una suerte de grupo de ámbito "nacionalista-regionalista" en el Congreso. Es la diputada de CC, Ana
Oramas, quien está liderando esta pretensión, que choca frontalmente con
las intenciones de Joan Baldoví, de Compromís, partidario de favorecer
una división de tipo "administrativo" en dos bloques, apuntan fuentes de su entorno.
Si
hay un texto que han escrutado durante los últimos días la veintena de
diputados que podrían encajar en el hipotético Grupo Mixto de la nueva
legislatura, la XIV, ése es el reglamento del Congreso. También lo han analizado minuciosamente asesores jurídicos de estas organizaciones.
El
reglamento del Congreso, artículo 23, establece que podrán constituirse
en grupo parlamentario los partidos con más de 15 escaños o aquellos
que, sobre un mínimo de cinco diputados, hubieran logrado superar el 15
por ciento del total de los votos en las circunscripciones en las que
hayan concurrido.
También se abre una vía en el reglamento para aquellas formaciones que, a partir de cinco escaños, rebasaran el 5 por ciento de las papeletas a escala nacional. Sin embargo, el texto que fundamenta las decisiones de la Mesa del Congreso indica acto seguido que "no pueden formar grupo separado" los diputados que en las elecciones pertenecieran a agrupaciones políticas que no se hayan enfrentado ante el electorado.
Esta
apostilla complica sobremanera las pretensiones de Oramas y de los
diputados de las otras cuatro formaciones que aspiran a integrar un
grupo parlamentario propio.Hay dos casos que colisionan contra dicho fragmento: UPN, que se coaligó en las elecciones con PP y Cs en la llamada 'Navarra Suma', y la propia CC, ya que forjó coalición electoral con Nueva Canarias, también presente en el Congreso.
Son partidos que no se enfrentaron en las elecciones del 10-N en sus circunscripciones.Las fuentes consultadas esperan que los precedentes ayuden a convencer a los nueve integrantes de la Mesa,
que son los que tendrán que tomar la decisión tras los criterios que
esgriman los letrados. La decisión llegará previsiblemente el jueves.
Según
las fuentes de la Mesa consultadas por Efe, no reina la predisposición
por ahora. La mayoría del órgano que gobierna el Congreso se decanta
actualmente por ser firme en el cumplimiento del reglamento.Reconocen que existen antecedentes a los que pueden aferrarse los partidos de índole "regionalista", pues en ellos prevaleció la motivación política antes que la observación rigurosa del reglamento.
Uno es relativamente reciente: a UPyD,
tras las elecciones de 2011, se le permitió tener grupo propio a pesar
de que sus cinco diputados no alcanzaron el 5% de votos a escala
nacional.
La Mesa es soberana para tomar
decisiones al respecto, pero las fuentes de este organismo recuerdan que
en la legislatura que ha comenzado esta misma semana no sólo habrá récord de formaciones políticas entre los escaños, sino además de grupos.
Ochos son fijos ya: PSOE, PP, Vox. Unidas Podemos, ERC, Ciudadanos, PNV y EH Bildu. Pero
al margen de los 329 diputados aquí encuadrados, los restantes 21
buscan el modo de evitar un Grupo Mixto sobredimensionado. Las
formaciones concernidas son: JxCat (8 escaños), Más País-Compromís (3),
CUP (2), UPN (2), CC-NC (2) y BNG, Teruel Existe, PRC y Foro Asturias,
uno cada una.
El reto es vital cara al día a día parlamentario.
Para empezar, los tiempos de intervención en los debates que requieran
posicionamiento, que podrían ser de 50 segundos, como advierte un
diputado previsiblemente afectado.Para continuar, los cupos de presentación de iniciativas para su debate en pleno, que se dilatarían en exceso.
Y para terminar, dos pérdidas: de influencia, en la Junta de Portavoces, y de dinero, a través de las subvenciones.
Tener
grupo propio supone la recepción, mes a mes, de una cuantía común de
unos 29.000 euros y de otra variable en función del número de diputados.La
opción de la división en dos bloques casa mejor con el reglamento:
sencillamente tendrían que agruparse 15 diputados. Las fuentes de la
Mesa indican que si así ocurriera, es complicado presentar objeciones
insalvables.
No obstante, hay
muchos diputados que no están dispuestos a asumir el coste de unirse,
aunque sea temporalmente, a formaciones independentistas como JxCat o la
CUP. La CUP, por cierto, no quiere estar en ninguna de las
combinaciones.Las distintas
fuentes consultadas destacan que no han cesado los contactos para
aligerar un Mixto que se antoja farragoso. Incluso mientras se sucedían las votaciones de la sesión constitutiva, el martes pasado, estos se produjeron. La semana que viene se sabrá en qué acaban tantos contactos y qué decisión toma la Mesa.