EFE | No ha sido el mejor día de atletismo para la selección española, que se marcha del Europeo de cross de Lisboa con dos medallas de bronce, obtenidas por el equipo sénior masculino y por Abdessamad Oukhelfen en la prueba sub-23.
Abandono de Oumaiz
España esperaba algo más, pero una de sus grandes bazas, Ouassim Oumaiz,
tuvo que abandonar la prueba después de no poder resistir el ritmo del
grupo de los mejores, del que nunca se dejó ir pese a no sentirse bien
desde el primer momento. Campeón en Atapuerca y uno de los valores más
en alza, no le perdió la cara a la prueba y llegó hasta donde pudo.
Eso ha provocado que se evaporase una opción de medalla por un lado y
que se complicara la actuación global de España, que como equipo todavía
pudo alcanzar el bronce gracias al undécimo puesto de Toni Abadía, el décimo cuarto de Carlos Mayo y el vigésimo de Fernando Carro.
La victoria en esta carrera fue para el sueco Robel Fsiha, que superó al turco Aras Kaya y al italiano Yemanerberhan Crippa.
La otra medalla obtenida por España en esta mañana en Lisboa la ha conseguido el mencionado Abdessamad Oukhelfen, que terminó lejos del dominador de la prueba, el francés Jimmy Gressier.
Sin medalla en el relevo mixto
Donde se escapó la medalla esta vez fue en la prueba del relevo mixto,
una modalidad en la que España todavía no se había bajado del podio
hasta hoy. El cuarteto formado por Sergio Jiménez, Pablo Sánchez, Esther Guerrero y Solange Andreia Pereira se ha tenido que conformar con el cuarto puesto.
Por lo que respecta al resto de categorías, toca volver a mencionar las dos espectaculares victorias logradas por Jacob Ingebritsen
en la categoría sub-20, donde acumula triunfos sin pestañear y en una
carrera en la que sacó más de medio minuto al resto de rivales y también
el póquer de títulos de la turca Yasemine Can, que se volvió a mostrar intratable en la categoría sénior femenina.