EFE | Los
negociadores de PSOE y ERC han constatado hoy "avances" en las
conversaciones para tratar de acordar la investidura del candidato
socialista Pedro Sánchez, que pasan por concretar "instrumentos para
encauzar el conflicto político" catalán, pero también por recuperar
"derechos sociales", según destacan en un comunicado conjunto.
En la tercera reunión negociadora entre el PSOE y ERC, que se ha
celebrado en Barcelona, los negociadores han conseguido "avances en la
definición de los instrumentos necesarios para canalizar el conflicto
político sobre el futuro de Cataluña" y han precisado que desean abordar
esta cuestión "desde el respeto y el reconocimiento institucional
mutuo". El comité negociador se ha reunido durante más de dos horas y media
en la sala de la comisión de gobierno del edificio de la Área
Metropolitana de Barcelona (AMB), ubicada en la Zona Franca barcelonesa.
Al igual que en las reuniones anteriores, han acudido a la cita José
Luís Ábalos, Adriana Lastra y Salvador Illa, por parte del PSOE-PSC, y
Marta Vilalta, Gabriel Rufián y Josep Maria Jové, por parte de ERC.
En un breve comunicado conjunto de tres párrafos, ambos partidos
destacan el clima de "cordialidad" en el que ha transcurrido el
encuentro, a pesar del posado serio que mostraban los presentes en las
imágenes que han tomado los medios.
Al finalizar la reunión, los participantes se han marchado en varios
coches, que han salido directamente por el aparcamiento y han evitado
así a los periodistas que les esperaban en la puerta del edificio.
En la nota conjunta, socialistas y republicanos relatan que, durante
la reunión, "se ha abordado la recuperación de derechos sociales,
civiles y laborales", unos puntos de los que no dan más detalle pero sí
destacan que han apreciado "coincidencias notables".
La reunión de este martes llega después de que los republicanos
alejaran ayer lunes la posibilidad de cerrar un acuerdo para investir a
Sánchez antes de que acabe el año, tal y como desean los socialistas,
que urgen a constituir un Gobierno "progresista y a favor del diálogo"
lo antes posible. "No se puede negociar ni avanzar con prisas", dijo la portavoz de
ERC, Marta Vilalta, que pidió nuevos gestos al PSOE si quiere acelerar
las negociaciones.
El vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Montesinos, ha
considerado "muy preocupante" el comunicado conjunto de PSOE, PSC y ERC,
porque ve un "reconocimiento mutuo institucional", por lo que ha pedido
que Pedro Sánchez aclare si va a tratar a Quim Torra como un jefe de
Estado.
La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, ha afirmado, por su parte,
que "la bola está en todos los partidos", por lo que ha solicitado al PP
y a Ciudadanos que se abstengan para no "depender" de independentistas.
Narbona ha dicho que confía en que la investidura "sea posible antes
de fin de año", aunque ha admitido que "no hay señales seguras" para
ello.
La consellera de Presidencia, Meritxell Budó, ha remarcado que el
Govern mantiene "prudencia y distancia" con las negociaciones del PSOE y
ERC para la investidura, porque está en manos de los partidos, aunque
sí ha pedido un "reconocimiento" del president Quim Torra como
interlocutor.
El líder de Cs en el Parlament, Carlos Carrizosa, ha lamentado este
martes que el PSOE no haya aprovechado la reunión que ha mantenido con
ERC para "romper" con los independentistas y explorar la vía de los 221
diputados que propone la formación naranja en el Congreso para formar
Gobierno.
Aunque el de este martes es el primer encuentro oficial entre
socialistas y republicanos en territorio catalán, fuentes de ambos
partidos han confirmado que ayer celebraron una reunión preparatoria en
las dependencias del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona.
Una reunión en la que, según explicó Vilalta, ERC puso sobre la mesa
lo que los republicanos denominan como "cuatro patas prioritarias" para
lograr un acuerdo.
Se trata, en concreto, del reconocimiento de que hay un conflicto
político entre Cataluña y el Estado; que se pueda hablar de todo,
incluido "el fin de la represión y el derecho de autodeterminación"; que
se establezca un calendario de negociaciones y que haya garantías de
cumplimiento de los acuerdos.