EFE | El Tesoro Público español cerrará 2019 con un nuevo mínimo histórico en
el coste de financiación, que se situará en el 0,23 % para las nuevas
emisiones de deuda frente al 0,64 % de 2018, entre otras razones por la
confianza de los inversores en la solidez de la economía.
Esta mejor situación, que es fruto también del esfuerzo que está
realizando el Tesoro en consolidación fiscal, le ha permitido ahorrar
más de 2.300 millones de euros en intereses, exactamente 2.371 millones,
y pagar poco más de 24.000 millones. Así lo ha explicado en rueda de prensa el secretario general del
Tesoro y Financiación Internacional, Carlos San Basilio, quien ha
añadido que también ha caído el coste de la deuda en circulación, al
2,19 % frente al 2,39 %, al tiempo que la vida media de estos títulos ha
subido de 7,45 a 7,55 años, gracias a los bajos tipos.
A la favorable evolución de las condiciones financieras han
contribuido diversas variables, entre ellas la reducción de la prima de
riesgo española, que refleja la confianza de los inversores, y los bajos
tipos, aunque las comunidades autónomas también han influido en esta
reducción de las necesidades de financiación, ha añadido.
En concreto, algunas como el País Vasco han podido volver a los
mercados total o parcialmente, por un volumen de 3.300 millones de
euros, al tiempo que han logrado amortizar antes de tiempo algunos
préstamos concedidos por el Fondo de financiación autonómico, por un
importe superior a 5.000 millones de euros.
San Basilio no ha especificado qué autonomías no podrán emitir deuda
en el mercado en 2020 por no cumplir alguno de los requisitos como el
déficit porque aún están trabajando en ello con Hacienda, aunque se sabe
que podían ser Cataluña y Andalucía. Ha destacado el incremento del peso de los inversores no residentes,
especialmente los asiáticos, como tenedores de deuda española, con un 40
%, al tiempo que los bancos centrales se sitúan en el 20 %; los bancos
nacionales han bajado al 15 % y las aseguradoras, al 10 %.