EFE | Los socialistas mantienen abierta la comunicación con Esquerra aunque
formalmente las negociaciones se hayan detenido, y el Gobierno confía
aún en cerrar el acuerdo con el partido independentista para que la
investidura de Pedro Sánchez sea posible antes de que acabe 2019.
Los socialistas mantienen abierta la comunicación con
Esquerra aunque formalmente las negociaciones se hayan detenido, y el
Gobierno confía aún en cerrar el acuerdo con el partido independentista
para que la investidura de Pedro Sánchez sea posible antes de que acabe
2019.
El Ejecutivo de Sánchez, además, ha insistido este viernes en separar
lo político de lo judicial para defender el entendimiento con ERC
independientemente de lo que decida la Justicia sobre Oriol Junqueras
tras la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la UE sobre su
inmunidad como europarlamentario.
"El Gobierno en funciones no ha renunciado para nada a poder
conseguir la investidura al final del año", ha dicho este mediodía la
portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá, en la rueda de prensa posterior al
Consejo de Ministros. La ministra se ha remitido a las palabras de Junqueras, quien esta
mañana en una entrevista en Catalunya Ràdio abogaba por no detener el
diálogo "en ningún caso", para subrayar que el PSOE quiere seguir
buscando el entendimiento y ERC "parece ser que también".
Además, fuentes conocedoras de las negociaciones entre ambos partidos
han asegurado a EFE que el PSOE y ERC no han dejado de hablar en estos
últimos días. Los contactos, las conversaciones y el intercambio de
impresiones y documentación no se ha detenido "nunca", han señalado.
Explican que lo que ha quedado en "compás de espera" es la resolución
de las negociaciones, es decir, el acuerdo o el desacuerdo.
En su comparecencia, Isabel Celaá ha subrayado que "la justicia y la
política han de ir por caminos separados y han de sustanciar sus
problemas por fórmulas diferentes", y ha considerado que la situación
política actual obedece precisamente a "un tratamiento inadecuado de los
problemas políticos a través de los ámbitos judiciales".
Incluso, tras defender el diálogo territorial y la búsqueda de la
"distensión" con los independentistas, ha señalado que "ya ha sido
bastante la herencia que se nos ha dejado, que es la sentencia del 14
(de octubre, condenando a los responsables del procés), por haber
tratado lo que era político por el ámbito judicial".
Un día después de que ERC anunciara que la negociación se aparca
hasta conocer el pronunciamiento de la Abogacía del Estado ante el
Supremo sobre Junqueras, Celaá ha asegurado además que el Gobierno "no
da instrucciones" a la Abogacía para orientar sobre dicho informe.
En su exposición en la rueda de prensa posterior al Consejo, la
ministra portavoz no se ha olvidado de hacer su ya habitual apelación a
todas las fuerzas políticas para que hagan posible la investidura.
Incluidos PP y Ciudadanos, a los que una vez más ha reclamado su
abstención.
Las palabras de la ministra han sido horas después de las de
Junqueras, quien además de abogar por no detener la negociación, ha
advertido de que los socialistas no le pueden pedir a Esquerra que saque
el derecho de autodeterminación de la mesa negociadora que reclaman.
"Nosotros no le decimos al PSOE que no defienda la unidad de España y
ellos no nos pueden decir a nosotros que quitemos de la mesa
negociadora el derecho de autodeterminación". "El derecho de
autodeterminación siempre, siempre, lo defenderemos", ha insistido.
Los socialistas, en cualquier caso, confían en poder alcanzar un
acuerdo y siguen sin cerrar la puerta a lograrlo antes de que acabe el
año, mientras sus socios reclaman también a Esquerra que se avenga a
permitir la investidura. Así lo ha hecho el portavoz de En Comú Podem en el Congreso, Jaume
Asens, quien ha apelado a la "historia" y al "sentido de la
responsabilidad" de ERC para que cierre cuanto antes un acuerdo con el
PSOE y no "ralentice" las negociaciones sobre la investidura de Pedro
Sánchez.
En declaraciones a EFE, Asens ha advertido de que los republicanos
están "jugando con fuego" mientras ha considerado "mucho más
responsable" la posición de Junqueras reclamando que siga el diálogo.