EFE | El Gobierno iraquí y la máxima autoridad religiosa chií del país
calificaron el ataque que Estados Unidos realizó esta madrugada en
Bagdad y que acabó con la vida de Qasem Soleimani, comandante de la
Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución de Irán, una "violación
de la soberanía" de Irak.
El primer ministro dimisionario de Irak, Adel Abdelmahdi, denunció en
un comunicado que "llevar a cabo operaciones de ajuste de cuentas
contra figuras de liderazgo iraquíes y de un país hermano en suelo
iraquí constituye una violación flagrante de la soberanía iraquí y un
ataque a la dignidad del país".
Asimismo, advirtió de que esta acción representa "una
escalada peligrosa que enciende una guerra destructiva en Irak, en la
región y en el mundo".
La Multitud Popular informó de que el vehículo en el que viajaban su
vicepresidente, Abu Mahdi al Mohandes, y Soleimani fue blanco de un
bombardeo estadounidense en la carretera del aeropuerto y el Pentágono
confirmó poco después el ataque, que buscaba "disuadir" futuros planes
de Irán contra intereses norteamericanos en Oriente Medio.
Abdelmahdi también denunció que el ataque contraviene las condiciones
y el papel de las fuerzas de EE.UU. desplegadas en Irak, recordando que
su cometido es entrenar a las tropas iraquíes y luchar contra el grupo
terrorista Estado Islámico (EI), "bajo la supervisión y con la
aprobación del Gobierno iraquí".
El primer ministro ofreció además sus condolencias por la muerte de
Al Mohandes y Soleimani, a los que calificó de "grandes símbolos de la
victoria frente al EI".
Por su parte, la máxima autoridad chií de Irak, el ayatolá Ali al
Sistani, también calificó el ataque de "violación flagrante de la
soberanía iraquí y de los tratados internacionales", en un discurso
pronunciado por su representante durante el rezo sagrado del viernes.
Al Sistani lamentó la muerte de los "héroes" de la lucha contra el EI
y pidió "moderación" a todas las partes y que actúen con "sabiduría"
ante la peligrosa situación hacia la que se dirige Irak, en su opinión. Las milicias progubernamentales Multitud Popular desempeñaron un
papel destacado en la lucha contra el EI en Irak, donde fue derrotado
territorialmente a finales de 2017, aunque todavía sus combatientes
tienen presencia en algunas zonas del país y llevan a cabo atentados de
forma esporádica.
Esa agrupación armada integrada principalmente por batallones chiíes
ha actuado bajo el mando de las fuerzas regulares de Irak, que a su vez
se coordinan con las estadounidenses para hacer frente a los extremistas
en el marco de la coalición internacional capitaneada por Washington.
Sin embargo, EE.UU. responsabiliza al grupo Kata'ib Hizbulá, que
opera bajo el paraguas de la Multitud Popular, del frecuente lanzamiento
de proyectiles y cohetes contra intereses estadounidenses en suelo
iraquí en los pasados meses, lo que ha llevado a una escalada de la
tensión que ha culminado en el ataque de este viernes.