AGENCIAS | La población residente en España aumentó en 163.336 personas en el
primer semestre de 2019 lo que situó en 47.100.396 el numero total de
habitantes, debido, fundamentalmente, a la llegada de inmigrantes. Y es que ese aumento es resultado de un saldo migratorio positivo de
209.097 personas, suficiente para compensar el saldo vegetativo
(nacimientos menos defunciones) negativo de 45.002, según las Cifras de
Población (CP) y la Estadística de Migraciones (EM) difundidas este
miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Entre enero y junio de 2019, la población creció en trece
comunidades autónomas y se redujo en cuatro, así como en las ciudades
autónomas de Ceuta y Melilla.
Si se desglosan los datos, en el primer semestre de 2019 nacieron
169.269 niños, una cifra que no fue suficiente para compensar las
214.218 defunciones que se produjeron en ese periodo.
Esos datos arrojaron un saldo negativo de 45.002 personas, que se vio
compensado con un saldo migratorio positivo de 209.097 resultado de la
llegada de 348.625 personas procedentes del extranjero y la salida de
139.528 habitantes (españoles y extranjeros). Se trata del saldo
migratorio más elevado registrado en un semestre desde 2008, primer año
del que hay datos. Es decir, que el crecimiento de la población del país -que se
mantiene desde 2015- se debió al incremento de la población extranjera,
ya que la de española se redujo.
Así, entre enero y junio de 2019, el número de extranjeros aumentó
en 183.073 hasta los 5.023.279 debido, en gran medida, al saldo
migratorio positivo de 205.678 personas. Por el contrario, la población de nacionalidad española se redujo en
19.737 personas debido a que el saldo vegetativo negativo, de 67.195
personas, no fue compensado por la suma del saldo migratorio positivo
(3.419) y de las adquisiciones de nacionalidad española (44.654
personas).
Y si nos ceñimos a los españoles nacidos en España, esta población se redujo en 63.447 personas en la primera mitad de 2019. Por nacionalidades, los mayores incrementos se dieron en la población
colombiana (27.920 personas más), venezolana (24.238) y marroquí
(20.627) mientras solo se redujo la población de Ecuador (1.651) y de
Rumanía (964).
No obstante, porcentualmente aumentaron más los procedentes de
Venezuela (18,1 %), Honduras (15,4 %) y Colombia (14 %) y se redujeron
los de Ecuador (1,2 %), Rumanía (0,1 %) y Bulgaria (0,1 %). Entre enero y junio del pasado año, 348.625 personas procedentes del
extranjero establecieron su residencia en España (un 21,8 % más que un
año antes), mientras que 139.528 personas abandonaron el país con
destino a algún lugar extranjero (un 17,5 % menos).
Del total de personas procedentes del extranjero 38.751, el 11,1 %,
eran españoles quienes también protagonizaron el 24,3 % de las salidas
(35.332), lo que supone el primer saldo positivo (3.419) de los
españoles con el exterior en un semestre desde el inicio de la
Estadística de Migraciones en 2008.
Advierte el INE de que las cifra de llegada de españoles no se
corresponde solo con retornos, sino que la mayoría son personas con
nacionalidad española nacidas en el extranjero (solo 14.934 personas de
las 38.751 que inmigraron habían nacido en España).
Y procedían principalmente de Venezuela (6.487 personas), Reino Unido
(2.883) y Ecuador (2.853), mientras que los principales países que
eligieron para emigrar fueron Reino Unido (8.310 personas), Francia
(4.235) y Alemania (3.258).
En cuanto a la población de nacionalidad extranjera, el saldo
migratorio fue de 205.678 personas -positivo y creciente dese 2015-,
resultado de una inmigración de 309.874 personas y una emigración de
104.196.
El número de inmigrantes extranjeros alcanza su valor más alto para
un primer semestre desde 2009, mientras que el de emigrantes es el más
bajo desde el inicio de la serie homogénea, en 2008. Las principales nacionalidades de los inmigrantes extranjeros fueron
la marroquí (34.885 llegadas), colombiana (34.433) y venezolana
(26.202).
Por su parte, las nacionalidades de emigrantes más numerosas fueron
la rumana (16.525 salidas), la marroquí (9.396) y la británica (6.049),
que son las tres nacionalidades más numerosas entre la población
extranjera residente. Durante el primer semestre de 2019 la población creció en trece
comunidades -encabezadas por Baleares (0,87 %), Madrid (0,66 %) y
Canarias (0,61 %)- y se redujo en cuatro -Extremadura (0,25 %), Asturias
(0,22 %) y Castilla y León (0,20 %), así como en las ciudades autónomas
de Ceuta y Melilla.