EFE | El
secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha asegurado que acudirá esta
semana a la reunión del Gobierno con sindicatos y patronal para negociar
el salario mínimo interprofesional (SMI) para este año con una
propuesta de mil euros, si bien manifestará su predisposición a
negociar.
En una entrevista con Efe, el líder de CCOO asegura que quiere que el
SMI alcance el 60 % del salario medio, tal y como dice la carta social
europea, una cifra que ha generado cierta controversia y que, según los
cálculos del sindicato, ascendería a 1.003 euros este año, lo que
representaría una subida del 11 %. "Si se nos plantea un itinerario desde los actuales 900
euros a ese 60 % a lo largo de la Legislatura, estamos por la labor de
negociarlo", afirma Sordo, convencido de que la patronal se negará a los
1.000 euros y que dice desconocer cuál es la propuesta que llevará el
Gobierno.
Para Sordo es urgente aprobar "antes de
que acabe enero" una actualización del SMI, porque "tiene efectos en las
nóminas que se van a cobrar ya este mes", y rechaza la oposición que
plantea la patronal, en la que ve "una cierta contradicción".
En este sentido, recuerda que el acuerdo de negociación colectiva que
suscribieron CEOE, Cepyme, CCOO y UGT recoge que el salario mínimo en
convenio debe situarse en los 1.000 euros en 14 pagas en 2020.
Sordo cree que los salarios bajos deben crecer "netamente por encima de
la inflación", que cerró diciembre en el 0,8 %, una tasa que considera
"muy baja".
Sobre la reforma laboral, Sordo
diferencia entre los elementos que hay que "borrar" de la ley y los que
requieren de una corrección elaborando escenarios alternativos.
En el primer punto de derogación "pura y dura", el líder de CCOO apunta
a recuperar la ultractividad indefinida del convenio colectivo,
eliminar la preferencia aplicativa del de empresa en materia salarial,
regular mejor la subcontratación y acabar con el artículo que facilita
el despido por enfermedad.
En el segundo, pide
cambios sobre la causalidad de la contratación para limitar la
temporalidad abusiva, revisar las causas de despido y eliminar las
herramientas que han permitido la devaluación salarial.
En pensiones, Sordo urge a la derogación de la reforma de 2013 -que
introdujo el índice de revalorización del 0,25 % (IRP) y el factor de
sostenibilidad- para comenzar a recuperar consensos.
Pero reconoce que, a partir de ahí y dada la composición actual del
Parlamento, va a ser "complicado" tejer acuerdos amplios en el marco del
Pacto de Toledo. "Por primera vez", expone Sordo en
alusión a Vox, hay un partido que "habla abiertamente de privatizar las
pensiones" y que, seguramente, quedará fuera de la posibilidad de un
acuerdo.
"Bueno, que se quede fuera del consenso", señala Sordo que ve importante que el PP recupere posición en este terreno.
Y aconseja al nuevo Gobierno que "mida bien los pasos" en la reforma
del sistema de pensiones y busque el equilibrio mejorando los ingresos
de la Seguridad Social y que de certidumbre garantizando que va haber
ingresos adicionales cuando haga falta.
Sobre la
división del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Sordo cree que
"no es la idea más brillante que han tenido en la composición Gobierno"
por lo que pide la máxima coordinación y destaca el papel que puede
jugar el diálogo social en este sentido. También
confía en el "importante papel" que va a jugar el diálogo social esta
legislatura para mejorar la vida de millones de españoles y para ayudar a
dar "la batalla de las ideas". "Sin el diálogo social, sin el concurso de los sindicatos, esto no se puede hacer", concluye.