EFE | La decisión de los británicos de decir sí a la salida de la Unión
Europea posiblemente tendrá efectos en muchos sectores como el
financiero, el energético o el farmacéutico. No serán los únicos. En el
deporte, el "brexit" podría dar un giro a especialidades como el fútbol o
la Fórmula Uno, pendientes de las consecuencias que tendrán para ellos
la marcha de Reino Unido.
El tiempo y la legislación serán los encargados de moldear las
relaciones del deporte británico con el resto de los Estados miembro.
Después del 31 de enero, comenzará un periodo de transición que
lentamente romperá un acuerdo iniciado el 1 de enero de 1973 y que
finalizó el 23 de junio de 2016 con el referéndum sobre la permanencia
del Reino Unido en la Unión Europea.
El fútbol acaparará muchos focos por los posibles cambios que
generará el "brexit". En las tres competiciones nacionales -Premier
League, Championship y liga escocesa-, se puede complicar el trabajo de
los futbolistas y el nivel de la competición podría debilitarse por la
disminución de la libertad de movimientos en las transferencias.
Dificultad para conseguir un visado de trabajo
Ahora mismo, los futbolistas de la UE pueden firmar contratos sin la
necesidad de un visado o de un permiso de trabajo. Con esta normativa,
la Premier League, en los últimos años, se ha convertido en uno de los
mercados más activos que podría decrecer después del "brexit".
Abandonar la UE pondría trabas a los clubes, que tendrían muchas
dificultades para mantener o fichar estrellas. Una gran cantidad de
futbolistas, no cumplirían con los requisitos de excepción de visado
para poder trabajar.
El marco actual para jugadores extracomunitarios establece que sólo
podrán firmar un contrato aquellos que hayan disputado al menos el 30
por ciento de los partidos con su selección en los últimos dos años
antes del acuerdo. Eso ocurre siempre que el país de origen esté entre
los diez primeros puestos de la clasificación FIFA.
Si está entre el 11 y el 20, necesitan haber jugado el 45 por ciento
de los partidos con su selección; entre el 21 y el 30, el 60 por ciento;
y del 30 en adelante, el 75. Hasta 154 jugadores de la Premier League,
el 35'7 por ciento según un recuento de EFE sujeto a cambios por el
mercado de invierno, pertenecen a la UE. Francia, con 28 futbolistas, y
España, con 26, son los que aportan más cantidad de jugadores de la UE. A
estas cifras hay que sumar 19 jugadores europeos que no pertenecen a la
UE, 23 africanos, 2 caribeños, 4 asiáticos, 3 australianos y 2
estadounidenses. Los británicos son 182, un 42'2 por ciento.
Con la reglamentación actual, nombres como Juan Mata (Manchester
United) o César Azpilicueta (Chelsea), se verían afectados por el
"brexit". El diario The Guardian publicó una investigación que concluyó
que dos tercios de los jugadores de la UE no cumplirían con los
requisitos para conseguir un visado de trabajo.
Incertidumbre
En este sentido, José Lasa, letrado experto en deporte de Laffer
Abogados, fue contundente en declaraciones a EFE: "Habrá un gran cambio
porque la libre circulación de personas permitía a la Premier, la liga
más adinerada del mundo, acceder a muchos jugadores sin un problema de
inmigración y de permisos de trabajo", dice.
"La gran pregunta que tienen en Reino Unido es la de cómo va a
afectar a su mercado y a su Liga. Si van a poder seguir compitiendo en
Europa, si va a haber mejores equipos en la 'Champions'... cómo va a
quedar el mapa y cuál va a ser la consecuencia operativa y financiera
del 'brexit'", apunta.
En el Leeds United, el español Víctor Orta es el director deportivo
del club inglés. Desde que llegó a Ellen Road en 2017, el fantasma del
"brexit" acecha. Para Orta, según asegura a EFE, la palabra clave que
define la situación del fútbol inglés es "incertidumbre". Sin embargo,
todo es especulación: "La realidad es que no hay nada seguro, ni nada
legislado, ni nada previsto. No tenemos ningún comunicado oficial por
parte de la FA (Federación Inglesa) ni de la EFL (Liga Inglesa) porque
no hay nada decidido", explica.
¿Impulso del fútbol inglés?
Una de las grandes cuestiones a resolver será el cupo de extranjeros
que podrán jugar en los clubes de la Premier League. Actualmente, el
máximo es 17. La FA considera que el "brexit" es una oportunidad para
aumentar el número de jugadores ingleses en la Premier League. The Times
avanzó hace un año que el organismo federativo abogaría por acotar el
número a 12 para asegurarse de que más de la mitad de los jugadores de
cada plantilla sean británicos.
Al final, dos normativas podrían chocar. Primero, la que impone un
porcentaje mínimo de partidos internacionales con el país de origen dos
años antes de firmar el contrato para poder tener un permiso de trabajo.
Y, la segunda, la que puede imponer un máximo de jugadores
extracomunitarios por cada club. Eso, seguramente, beneficiará a la
presencia del jugador británico.
Este curso, el club con más británicos en su plantilla es el
Sheffield. Tiene un total de 13. Un estudio del Cies Football
Observatory confirmó la decadencia de los jugadores ingleses desde la
campaña 2009/10 hasta la 2018/19. Han pasado de participar en el 40 por
ciento de los minutos al 35'2. Con el "brexit", esos porcentajes podrían
aumentar.
"En el Leeds United tenemos un gran número de jugadores ingleses,
cosa que nos daría bastante margen de maniobra respecto a otros equipos.
Hay que estar preparado. Quizás a lo mejor sí que se consigue que el
jugador inglés dispute más partidos. Para ser honesto hay calidad,
mucha, pero vuelvo a la incertidumbre. Para mantener el espectáculo y la
competencia internacional, la regulación tendría que ir a un término
medio", afirma Orta.
Las vías Noruega, Suiza, Islandesa y de Liechtenstein
Ahí aparece el ejemplo de cuatro países como Noruega, Suiza, Islandia
y Liechtenstein. Todos están fuera de la Unión Europea y sus jugadores
no cuentan como extracomunitarios al existir un acuerdo de libre
comercio. En un "brexit" blando, Reino Unido tal vez podría adscribirse
al Espacio Económico Europeo una vez que abandone la UE. Eso ocurre con
el país nórdico, cuyos jugadores no cuentan como extracomunitarios
porque hay un acuerdo de libre comercio.
En ese caso, por ejemplo, para los futbolistas españoles, no
cambiarían sus condiciones en la Premier League ni tampoco para los
británicos que juegan en España, como Gareth Bale en el Real Madrid, que
podría perder su condición de comunitario si no se alcanza una
solución.
"Si vamos a una Unión Europea similar, el mercado se reduciría mucho
porque, aunque haya jugadores de calidad, no todos pueden jugar en las
selecciones de sus países". El modelo del 'Work Permit' lo que intenta
es que el talento siempre que venga del extranjero tenga una cierta
base", apunta Orta.
"Luego hay una serie de excepciones. Si el jugador está en una liga
potente, o está jugando una competición continental, o si se paga una
cierta cantidad por el fichaje y un salario determinado, el jugador
podría ser habilitado para jugar en Inglaterra. A lo mejor esa podría
ser la solución", agrega.
Final de la captación de promesas y revalorización latina
Con el "brexit", la Premier League no podrá fichar a jóvenes promesas
de entre 16 y 18 años. La FIFA es clara en ese aspecto en el artículo
19 del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores. El
organismo presidido por Gianni Infantino sólo permite el traspaso de
jugadores menores de edad entre 16 y 18 años en el territorio del
Espacio Económico Europeo bajo ciertas condiciones.
En ese caso, jugadas maestras como la que hizo el Arsenal para atraer
a un talento como Cesc Fàbregas, que aterrizó en el conjunto londinense
en 2003 con 16 años, no se verán de nuevo. En la actualidad, varios
clubes "pescan" en las canteras de otros países para formar futuras
estrellas. El City es uno de los más activos. Óscar Tarensi, Eric
García, Iker Pozo o Adrián Bernabé son algunos ejemplos de jóvenes que
captó el club de Manchester.
"Esos casos no se podrían repetir. Es un mercado que los clubes de
Premier (el mercado juvenil) afrontan y en el que han hecho muchas
adquisiciones, algunas con mucho éxito, otras con menos, porque al final
no dejan de ser chavales. Se reducirían esas circunstancias porque
sería imposible legislativamente", avanzó Orta.
El abogado José Lasa, en un escenario de restricciones y de
dificultades para el jugador de la UE, da valor al mercado latino, que
podría recibir un impacto positivo: "El jugador latinoamericano tiene
una mayor igualdad con el europeo a la hora de entrar en la Premier
League ya que ambos pueden llegar con 18 años. La dificultad va a seguir
estando en cumplimentar los requisitos de la Premier".
La dificultad para fichar, los permisos de trabajo, el número de
extracomunitarios que podrán jugar en cada club o el fin de las jóvenes
promesas de la UE, son sólo algunos ejemplos que podrían agitar al
fútbol inglés. También podría sufrir una subida el precio de los traspasos siguiendo
la oferta de la ley y la demanda, una merma de los derechos televisivos
en el caso de la salida de estrellas e incluso problemas para los
aficionados a la hora de viajar con sus equipos a cualquier parte de
Europa. Aún queda tiempo para acabar con la incertidumbre. Las
instituciones, tendrán la última palabra.