EFE | La vicepresidenta primera, Carmen Calvo, ha afirmado hoy
que la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) tiene que ser
progresiva y asumible, de forma que "no provoque problemas en pequeñas y
grandes empresas".
En una entrevista en la Cadena SER y al hilo de la reunión
hoy entre la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, con los agentes
sociales, para abordar este asunto, Calvo ha subrayado que la subida del
salario mínimo "no destroza empleo", conviene al fortalecimiento
económico del país y se hará sin causar daños colaterales a las
empresas.
Calvo ha subrayado que el "deseo" del Gobierno es subir el salario
mínimo, que es una obligación de la Carta Social europea, pero ha pedido
equilibrio y corresponsabilidad para que pueda ser asumida sin riesgos.
Respecto a la derogación de la reforma laboral y si esta será
completa, la vicepresidenta ha precisado que la ministra tiene en
cartera "una primera reforma importante" que tiene que ver con los
despidos por baja laboral. Sobre qué aspectos serán derogados en esta reforma, Calvo se ha
limitado a decir que habrá que ajustarlo con los sindicatos si bien ha
admitido que hay asuntos "urgentes y graves, que irán rápidos".
A la pregunta de si las relaciones con la Iglesia cambiarán con este
Gobierno en lo referente a la fiscalidad, Calvo ha asegurado que será
"más justa" y, por tanto, la Iglesia tendrá que pagar el IBI en aquel
patrimonio "que no esté afecto a sus funciones como religión".