EFE | El Partido Aam Aadmi (AAP, Partido del Hombre Común),
comandado por el antiguo activista anticorrupción Arvind Kejrival,
buscar repetir su éxito este sábado en las elecciones de Nueva Delhi con
su revolucionario estilo de hacer política, centrado en las ayudas
sociales a los más humildes.
Frente al nacionalista
hindú Bharatiya Janata, que gobierna la India con una amplia mayoría, y
al histórico y actualmente en decadencia Partido del Congreso, de la
dinastía Nehru-Gandhi, el AAP, creado en 2012 para "cambiar el sistema
desde dentro", hace gala tras cinco años de mandato en la capital india
-su única experiencia de gobierno- de una gestión diferente. "Hemos dado a Nueva Delhi un modelo de gobernanza del
que otros gobiernos (del país) están aprendiendo, incluso del que se
está discutiendo internacionalmente", aseguró a Efe el jefe de la
campaña electoral y senador por Delhi, Sanjay Singh, quien quiso poner
el foco de la carrera electoral en "el trabajo realizado" por Kejrival.
Singh indicó que las principales líneas de actuación del AAP para los
próximos cinco años serán "mejorar el tráfico de Delhi, limpiar el río
Yamuna -muy contaminado- y hacer frente a la contaminación" que,
especialmente en los últimos meses del año, convierte a la capital india
en una de las ciudades más contaminadas del planeta.
Apoyo social basado en subsidios
El amplio apoyo social a Kejrival se hace palpable en los barrios
populares de la metrópolis, como el de Karol Bagh, en el oeste de la
capital, donde instaló uno de los alrededor de 450 centros médicos
conocidos como Mohalla, el objetivo es alcanzar el millar, que ofrecen
asistencia gratuita. Allí, la pequeña clínica, consistente en un par de barracones prefabricados, fue muy bien recibida por los vecinos.
"Para mí, el mayor logro (de Kejrival) es que me siento seguro aquí. Si
vamos al médico privado nos cobran una tarifa de 100 a 200 rupias (1,2 o
2,5 euros), pero aquí nos dan servicios gratis si caemos enfermos. Es
algo muy bueno", celebró Vishwambhar Prasad, vecino del barrio. "Kejrival es el mejor, yo le apoyo", exaltó el hombre, que vende comida en un puesto callejero.
Otro vecino del barrio, Gulshan Kumar, que trabaja como conductor,
también simpatiza con la labor del AAP, ya que considera que les ha dado
"muchas facilidades". "Las mujeres pueden ir gratis
en autobús. La electricidad, el agua y los hospitales son gratuitos. Mi
hija estudia en una escuela privada y el Gobierno (de Delhi) está
pagando la tarifa", indicó. "Nuestra agenda se centra
en las necesidades básicas de las personas que ningún otro Gobierno ha
satisfecho: en educación, salud, electricidad y agua", explicó a Efe
Rajesh Sharma, militante en Bombay del AAP pero que acudió esta semana a
Delhi para apoyar a la formación en el proceso electoral.
Lucha contra la corrupción
Los subsidios, unidos a la lucha contra la corrupción son las
credenciales con las que el partido se presenta a los nuevos comicios,
en los que espera superar los 67 de 70 escaños que logró en 2015.
"¿Cómo podríamos haber logrado convertirnos en el primer Gobierno de la
India en conseguir superávit presupuestario, pese a ofrecer servicios
gratuitos, si no hubiéramos controlado la corrupción?", reflexionó el
jefe del aparato electoral del AAP, en referencia a la tarea del
Interventor y Auditor General (CAG) -institución creada por Kejrival.
Según Sanjay Singh, su política les ha permitido pasar de un
presupuesto anual en Delhi al comienzo de la legislatura de 320.000
millones de rupias (unos 4.000 millones de euros), al actual de 600.000
millones de rupias (7.660 millones de euros).
"Confiamos en nuestra victoria. Incluso estoy seguro de que la gente de
Delhi nos ayudará a romper el récord de 2015", deseó Singh.
Conflicto institucional con el BJP
Desde el AAP critican al partido gobernante por intentar obstruir sus
políticas desde el Gobierno central, que mantiene un mayor control sobre
la capital, incluida la Policía, al ser un Territorio de la Unión, en
lugar de un estado, que gozan de mayor autonomía. El
BJP, que solo consiguió 3 escaños en 2015, no se da por vencido, y ha
sacado la artillería pesada para enfrentar a Kejrival, dando un gran
protagonismo en la campaña a los principales líderes del partido,
incluido el primer ministro Narendra Modi, que durante esta semana ha
participado en varios mítines.
Según informó la
Comisión Electoral, el sábado casi 14,7 millones de delhíes elegirán la
composición del Parlamento y al jefe de Gobierno regionales en 13.000
colegios electorales y con 90.000 miembros de las fuerzas de seguridad
que serán desplegados durante la jornada de votaciones. Los resultados se conocerán el próximo 11 de febrero, cuando se realizará el recuento.