EFE | La vicepresidenta tercera y ministra de Economía, Nadia Calviño, ha
dicho hoy que el Gobierno no se plantea derogar el decreto ley sobre
seguridad digital pero está "absolutamente abierto" a trabajar con todos
los partidos políticos que quieran incorporar mejoras en el texto en
esta legislatura.
Esto servirá para "mejorar el texto y contar con un marco jurídico
que se adapte a los nuevos riesgos y retos, que responda a las
prioridades de toda la sociedad", y que "permita tener un uso seguro de
la red, que responda al interés general, a los valores democráticos y
constitucionales y al ordenamiento nacional y europeo", ha dicho
Calviño.
La vicepresidenta respondía así en la sesión de control del
Congreso, a la portavoz de Junts per Catalunya en el Congreso, Laura
Borrás, quien preguntó a Calviño si el Gobierno se plantea derogar el
decreto-ley sobre administración digital. La diputada ha recordado que, con carácter excepcional y transitorio,
la norma permite al Ejecutivo intervenir las redes y los servicios de
comunicaciones electrónicas en determinados supuestos excepcionales.
En la práctica, ha dicho, "permite espiar y cortar cualquier
comunicación digital" a partir del concepto genérico de 'orden público'
que usan regímenes autoritarios como China, Arabia Saudí, Turquía o
Irak.
Además, la norma fue aprobada en campaña electoral, sin pasar por el
Congreso, convalidada una Diputación Permanente "sin debate y sin
enmiendas", y el resultado es una ley de ocho artículos, de los que
siete podrían ser inconstitucionales y vulnerar derechos fundamentales,
ha añadido la diputada.
La vicepresidenta ha respondido que el Gobierno está "firmemente
comprometido con la defensa de los derechos de los ciudadanos, con los
valores constitucionales y por el buen uso de las infraestructuras por
parte del sector privado y públicos".
Pero la transformación digital de la economía y de la sociedad exigen
que los poderes públicos regulen el uso de las infraestructuras y
protejan los derechos de los ciudadanos y garanticen el uso adecuado de
las redes en el ámbito digital y analógico. "Y todo esto requiere un nuevo marco normativo que nada tiene que ver con espiar ni nada por el estilo", ha defendido Calviño.
"Pero la interconexión de nuestras redes, nuestro sistema es tan
fuerte como el eslabón más débil y por eso necesitamos una política
coherente nacional e incluso europea y mundial que nos proteja de los
nuevos riesgos, que no conocen fronteras y que nos obligan a actuar de
manera coordinada para defender el interés de los ciudadanos".
Ése es el ánimo del Gobierno: "proteger la libertad de expresión y de
los ciudadanos, sus derechos y valores democráticos, la seguridad y el
buen uso de las redes", ha concluido.