EFE | La
Organización Médica Colegial (OMC) rechaza un registro público de
profesionales sanitarios objetores de conciencia como contempla la
futura ley de eutanasia, una norma que la profesión pide que sea
"garantista" tanto para las personas que demanden esta prestación como
para los médicos.
Así lo ha manifestado este martes el presidente de la OMC, Serafín
Romero, quien ha precisado que la objeción de conciencia "es la garantía
para los médicos" y ha defendido que este derecho se ejerza a través de
los colegios profesionales. A su juicio, habría que analizar qué significa el registro que
contempla la proposición de ley del grupo socialista, que se encuentra
en tramitación parlamentaria, "por las connotaciones que pudieran
derivarse en caso de una utilización no adecuada" del mismo.
Ello,
ha precisado, podría influir, incluso, en el desarrollo profesional «o
valoraciones por parte de gerentes o de ciudadanos» que muestren "cierta
actitud peyorativa porque alguien se declare objetor de conciencia". Según Romero, los colegios de médicos pueden velar para que "la objeción de conciencia no sea de ida y vuelta o de mañana y tarde, aunque quede claro que a lo largo del tiempo un profesional pueda cambiar de opinión".
Dejarlo delimitadoEl presidente de la OMC ha pedido también que la
ley establezca claramente qué médico debe participar en el proceso, si
el de familia, el oncólogo, el internista o el neurólogo. "Esto
es muy importante dejarlo delimitado porque el médico que empiece el
trámite debe ser alguien que conozca el sentir del paciente en toda su
integridad, un médico cercano", ha insistido.
Además, ha considerado que la Comisión de Control y Evaluación que establece la ley debe estar integrada "por médicos que tengan unas competencias específicas",
lo que supone una garantía para que "la persona que decida no seguir
viviendo no lo haga porque no tenga recursos familiares, sociales o
asistenciales". "No podemos dar la imagen de que la única solución
que le queda a una persona al final de la vida o que tenga un
sufrimiento derivado de una enfermedad es no seguir viviendo por
considerarse un estorbo o porque no tiene el apoyo necesario", ha dicho.
Por
ello, la OMC aboga por una ley de atención integral ante este tipo de
situaciones que vas más allá de los cuidados paliativos y ha incidido en
que detrás de la decisión de alguien de no querer seguir viviendo "hay
que analizar muchas aristas, que tienen que ver con lo económico,
social, familiar y personal". No obstante, Romero ha precisado que el hecho de que la ley sea garantista no significa que se tenga que eternizar el proceso como ocurre con las prestaciones sociales que a veces se conceden cuando el paciente ya ha fallecido.