EFE |
La guerra en Afganistán dejó en 2019
al menos 3.403 muertos y 6.989 heridos entre la población civil, una
reducción del 5 % respecto a las cifras récord alcanzadas el año
anterior, afirmó este sábado la Misión de las Naciones Unidas para
Afganistán (Unama).
El informe llega el mismo día en
que comenzó un periodo de siete días de violencia reducida por parte de
los talibanes, un periodo clave antes de la firma del tratado entre la
formación insurgente y Washington el próximo sábado que es visto como la
antesala al arranque de las conversaciones de paz intraafganas.
Derrota parcial del estado islámico
La UNAMA difundió hoy el informe de 2019 sobre víctimas civiles en el
conflicto afgano, en el que documentó que las cifras son las más bajas
desde 2013 y atribuyó el descenso a la presión de las fuerzas armadas
afganas al Estado Islámico. "Esta reducción está
principalmente determinada por el descenso en las víctimas civiles
causadas por el Estado Islámico, o ISIS-K, que fue casi derrotado en
2019 por las fuerzas afganas en operaciones militares", afirmó la UNAMA.
No obstante, la misión de la ONU en Afganistán destaca que los
talibanes fueron responsables del 47 % de las víctimas civiles (1.301
muertos y 3.603 heridos) en 2019, un aumento del 21 % con respecto a las
cifras del año anterior. El informe de la UNAMA
también destaca que el número de civiles fallecidos a manos de las
fuerzas afganas e internacionales fue igualmente en aumento.
Al menos 1.473 personas fallecieron y 1.460 resultaron heridas por las
fuerzas progubernamentales, un aumento del 13 % respecto a 2018 y "el
número más alto de víctimas civiles (...) desde que la UNAMA comenzó a
documentar las bajas civiles en 2009". La agencia de
la ONU destacó además que una de sus mayores preocupaciones fue que las
mujeres y los niños suponen el 42 % de todas las víctimas civiles y
fueron en aumento respecto a 2018. 100.000
Víctimas civiles en una década
Desde 2009, la UNAMA ha documentado la muerte de más de 35.000 civiles
en el conflicto afgano. Sumados a los heridos, el total de víctimas
civiles asciende a 100.000 en una década. "Casi
ningún civil en Afganistán ha escapado a resultar personalmente afectado
de una forma u otra por la violencia en curso", afirmó el jefe de la
UNAMA, Tadamichi Yamamoto, en el informe.
Reducción de la violencia
El documento llega el mismo día en que arrancó "la semana de violencia reducida entre talibanes y el Gobierno afgano".
Se trata de un paso previo a la firma de un acuerdo entre la formación
insurgente y Washington el 29 de febrero, según anunciaron ayer ambas
partes, que contempla la salida de tropas estadounidenses de este país
asiático.
La medida, que ha sido aplaudida por
organizaciones internacionales y países como Pakistán, llega en un
periodo de crisis política en Afganistán, después de que la Comisión
Electoral Independiente afgana (IEC) anunciase esta semana el esperado
resultado de las elecciones presidenciales de septiembre.
La IEC dio por ganador al actual presidente afgano, Ashraf Ghani, pero
el segundo candidato más votado y actual jefe del Ejecutivo, Abdullah
Abdullah, no ha reconocido el recuento y ha anunciado la formación de su
propio Gobierno.