EFE | La sentencia del caso Gürtel, que condenó al PP por lucrarse de una
trama corrupta, se encuentra ya bajo la lupa del Tribunal Supremo, que
estudiará a partir de esta semana los 1.687 folios de una resolución que
desembocó en la caída del Gobierno de Mariano Rajoy tras una moción de
censura.
Será el próximo martes cuando cinco magistrados del alto
tribunal comiencen a deliberar a puerta cerrada sobre la sentencia de la
Audiencia Nacional, que condenó a varios políticos que engrosaron las
filas del PP, como su extesorero Luis Bárcenas (ya cumpliendo pena de 33
años de cárcel), y al propio partido al pago de 245.492 euros como
responsable civil a título lucrativo.
Veintinueve de los 37 acusados fueron condenados, incluido el líder
de la red, Francisco Correa (51 años y 11 meses) o su segundo, Pablo
Crespo (37 y medio).
Además de al PP, se consideró partícipes a título lucrativo a la
exministra Ana Mato y a Gema Matamoros, esposa del exalcalde de
Majadahonda Guillermo Ortega (condenado a 38 años). El presunto número 3
de la trama, Álvaro Pérez, 'El Bigotes', fue absuelto.
Entre los 42 recurrentes está precisamente el Partido Popular, que
reclamó la nulidad de la sentencia y su absolución o, en su caso, la
repetición del juicio con un tribunal "sin apariencia de parcialidad",
en referencia al magistrado José Ricardo de Prada.
En un duro escrito, los populares se consideraban víctimas de "un
auténtico juicio paralelo" y reclamaban una nueva sentencia con otro
relato de hechos probados, que eliminase alusiones, a su juicio,
irrelevantes para el proceso.
Se referían a la mención a la presunta caja B del partido, que el
tribunal consideró probada desde al menos 1989, y que rechazan al no
haber sido objeto del juicio, un asunto sobre el que ahora deberá
debatir el Supremo.
La sentencia consideró "plenamente acreditada esa contabilidad B" y
la existencia de "una estructura financiera y contable paralela a la
oficial", una tesis que, sin embargo, no suscribió el presidente del
tribunal, que emitió un voto discrepante.
Otro de los recurrentes es Luis Bárcenas, "pieza fundamental" de lo
que el tribunal calificó de "auténtico sistema de defraudación del
erario público", que pidió al Supremo la absolución porque la gestión de
los fondos oficiales y también de los "llamados fondos opacos" del
partido era de su antecesor, Álvaro Lapuerta, ya fallecido.
También recurrió la Fiscalía en un escrito eminentemente técnico en
el que aludía, entre otros asuntos, a "una cuestión jurídica" por la que
se absolvió a varios acusados de algunos delitos.
La sentencia también condenó al exconsejero madrileño Alberto López
Viejo (31 años y 9 meses) y a su mujer (4); al exalcalde de Pozuelo
Jesús Sepúlveda y exmarido de Ana Mato (14 años); a la mujer de Bárcenas
y exempleada del PP, Rosalía Iglesias (15 años); y a la exmujer de
Correa (14 años).
EFE | La sentencia del caso Gürtel, que condenó al PP por lucrarse de una
trama corrupta, se encuentra ya bajo la lupa del Tribunal Supremo, que
estudiará a partir de esta semana los 1.687 folios de una resolución que
desembocó en la caída del Gobierno de Mariano Rajoy tras una moción de
censura.
Será el próximo martes cuando cinco magistrados del alto
tribunal comiencen a deliberar a puerta cerrada sobre la sentencia de la
Audiencia Nacional, que condenó a varios políticos que engrosaron las
filas del PP, como su extesorero Luis Bárcenas (ya cumpliendo pena de 33
años de cárcel), y al propio partido al pago de 245.492 euros como
responsable civil a título lucrativo.
Veintinueve de los 37 acusados fueron condenados, incluido el líder
de la red, Francisco Correa (51 años y 11 meses) o su segundo, Pablo
Crespo (37 y medio).
Además de al PP, se consideró partícipes a título lucrativo a la
exministra Ana Mato y a Gema Matamoros, esposa del exalcalde de
Majadahonda Guillermo Ortega (condenado a 38 años). El presunto número 3
de la trama, Álvaro Pérez, 'El Bigotes', fue absuelto.
Entre los 42 recurrentes está precisamente el Partido Popular, que
reclamó la nulidad de la sentencia y su absolución o, en su caso, la
repetición del juicio con un tribunal "sin apariencia de parcialidad",
en referencia al magistrado José Ricardo de Prada.
En un duro escrito, los populares se consideraban víctimas de "un
auténtico juicio paralelo" y reclamaban una nueva sentencia con otro
relato de hechos probados, que eliminase alusiones, a su juicio,
irrelevantes para el proceso.
Se referían a la mención a la presunta caja B del partido, que el
tribunal consideró probada desde al menos 1989, y que rechazan al no
haber sido objeto del juicio, un asunto sobre el que ahora deberá
debatir el Supremo.
La sentencia consideró "plenamente acreditada esa contabilidad B" y
la existencia de "una estructura financiera y contable paralela a la
oficial", una tesis que, sin embargo, no suscribió el presidente del
tribunal, que emitió un voto discrepante.
Otro de los recurrentes es Luis Bárcenas, "pieza fundamental" de lo
que el tribunal calificó de "auténtico sistema de defraudación del
erario público", que pidió al Supremo la absolución porque la gestión de
los fondos oficiales y también de los "llamados fondos opacos" del
partido era de su antecesor, Álvaro Lapuerta, ya fallecido.
También recurrió la Fiscalía en un escrito eminentemente técnico en
el que aludía, entre otros asuntos, a "una cuestión jurídica" por la que
se absolvió a varios acusados de algunos delitos.
La sentencia también condenó al exconsejero madrileño Alberto López
Viejo (31 años y 9 meses) y a su mujer (4); al exalcalde de Pozuelo
Jesús Sepúlveda y exmarido de Ana Mato (14 años); a la mujer de Bárcenas
y exempleada del PP, Rosalía Iglesias (15 años); y a la exmujer de
Correa (14 años).