EFE | La Comisión Europea (CE) presentó hoy su Estrategia Industrial
para la Unión Europea (UE), un amplio repertorio de iniciativas con las
que mejorar la competitividad y autonomía de la industria comunitaria a
nivel global, así como facilitarles la transición ecológica y digital. El plan, que no incluye ninguna propuesta legislativa inmediata, pone el
acento en facilitar la transformación de las industrias, apoyar a las
pequeñas y medianas empresas, que representan el 99 % del tejido
empresarial europeo, y eliminar las barreras dentro del propio mercado
europeo para explotar el potencial de un área con unos 440 millones de
consumidores.
Los países de la UE pidieron a la Comisión que elaborase
esta estrategia en marzo de 2019, en plena tensión comercial entre EEUU
y China, que puso de manifiesto la dependencia de muchos sectores, y
con una creciente preocupación sobre la competencia desleal de empresas
chinas dopadas con subsidios estatales. En febrero,
el veto de la Comisión a la fusión de la francesa Alstom y la alemana
Siemens, que irritó a París y Berlín, había puesto el foco sobre las
normas de competencia europeas por su papel a la hora de favorecer u
obstaculizar la creación de entes europeos capaces de competir
mundialmente.
La tarea de elaborar la estrategia
recayó en la Comisión de Ursula von der Leyen, que la había anunciado
como medida prioritaria y ha acabado presentándola en medio de una
crisis, la del coronavirus, que pone de manifiesto la dependencia
europea en sus cadenas de valor. "Europa tiene la industria más fuerte del mundo (...).
Gestionar las transiciones verde y digital y evitar las dependencias
externas en un nuevo contexto geopolítico requiere un cambio radical y
tiene que empezar ahora", dijo el comisario europeo de Mercado Único, el
francés Thierry Breton.
Pese a la retórica, el plan
presentado hoy contempla sobre todo acciones a futuro, como ampliar el
uso de herramientas que ya existen, mejorar el cumplimiento de las
normas ya vigentes o trabajar en planes de acción para sectores
innovadores.
Transformación industrial
Para
mediados de 2020, la Comisión presentará un análisis sobre el efecto
distorsionador que pueden tener los subsidios públicos extranjeros en el
mercado europeo y sobre cómo abordar la cuestión del acceso extranjero a
los mercados de licitaciones públicas de la UE. La idea es que en 2021 se presente una propuesta legislativa sobre los subsidios a empresas de terceros países.
Al mismo tiempo, la Comisión quiere "explotar al máximo" sus mecanismos
de defensa comercial, que ya ha aplicado, por ejemplo, en el sector del
acero para evitar el "dumping" chino. En este
sentido, jugará también un papel importante la revisión de las reglas de
competencia comunitarias, que ya ha comenzado y deberá "asegurar que
las normas están listas para un mundo que cambia rápido, es cada vez más
digital y debe ser más verde", según dijo la vicepresidenta y comisaria
europea de Competencia, Margrethe Vestager, en rueda de prensa.
Para mejorar la "soberanía tecnológica" europea, la Comisión presentará
un Plan de Acción de Propiedad Intelectual para, entre otras cosas.
También, un Plan de Acción sobre Materias Primas Esenciales y una
Estrategia farmacéutica para garantizar el suministro autónomo de este
tipo de bienes. Bruselas pondrá también en marcha una
Alianza para el desarrollo del Hidrógeno Limpio como fuente de energía,
que funcionará con el modelo de asociación entre empresas, actores
públicos e inversores privados de diferentes Estados miembros que ya se
utiliza para el desarrollo de baterías eléctricas.
La
Comisión quiere además instaurar como tarde en septiembre de 2020 un
Foro Industria que reúna a representantes de la industria, grandes y
pequeñas, agentes sociales, investigadores y autoridades públicas, con
el fin de analizar las necesidades de los diferentes "ecosistemas
industriales" europeos.
Pymes y mercado único
La estrategia de Bruselas pone el foco en las 25 millones de pymes
europeas, que generan dos de cada tres puestos de trabajo y representan
el 50 % del PIB europeo, pero tienen las mayores dificultades para ser
más digitales o sostenibles. Para ayudarlas, propone crear 240 Centros de Innovación Digital, así como nombrar "asesores en sostenibilidad".
También dedicará 300 millones de euros a través de su Consejo Europeo
de Innovación para invertir en pymes y empresas emergentes innovadoras y
nominará a un "enviado de alto nivel para las pymes" para coordinar a
Estados e instituciones. Que el apoyo a las pymes sea
efectivo depende, en buena medida, de que puedan aprovechar el
potencial del mercado único, dónde para operar las compañías encuentran
barreras como la excesiva burocracia o las normas "extra" que añade cada
país.
Bruselas calcula que eliminar estos escollos
podría generar 713.000 millones de euros adicionales para las empresas
en la próxima década. Pero para conseguirlo confía en
los Estados miembros, a los que llama a hacer cumplir la legislación
que ya está en marcha y dotar de recursos suficientes a su
administración. La industria representa el 20 % del valor añadido de la UE y el 80 % de las exportaciones y genera 35 millones de empleos.