EFE | Antón Gómez-Reino (A Coruña, 1980) llegó a la dirección de Podemos
Galicia tras ganar las primarias a Carolina Bescansa con el objetivo de
mejorar la implantación de la formación morada en la comunidad gallega
pero solo año y medio después se convirtió en el candidato a la Xunta
por la alianza Galicia en Común-Anova-Mareas con el objetivo de liderar
el "próximo Gobierno de coalición" en el territorio.
Con su convencimiento firme de que los tiempos de mayoría absoluta en
Galicia concluyen en 2020 tras once años de Gobierno de Alberto Núñez
Feijóo -que atesora tres mayorías consecutivas y aspira a la cuarta-,
Gómez-Reino opina en una entrevista con Efe que la "ciudadanía tiene que
ser consciente de que en Galicia va a haber un gobierno de coalición sí
o sí" aunque está por determinar si el Ejecutivo será "de izquierdas o
de derechas".
El aspirante a la Xunta sostiene que bajo ningún concepto el próximo
Ejecutivo autonómico será monocolor, por lo que la cita con las urnas
"el cinco de abril o cuando se pueda celebrar" servirá para elegir entre
"un gobierno de coalición de izquierda y progresista" en el que su
coalición exigirá un asiento, o un Gobierno "de coalición de derechas
entre el PP y Vox".
Para Gómez-Reino, no resultan creíbles las negativas que el
presidente gallego y líder del PPdeG lanzó contra eventuales pactos con
Vox y sostiene que, de hecho, Núñez Feijóo no tendría ninguna reticencia
en pactar con el partido de extrema derecha ya que "Vox no presenta
candidato a la Xunta precisamente porque el candidato de Vox en Galicia
es Alberto Núñez Feijóo".
Con todo, para impedir que el próximo Gobierno gallego obedezca a
las directrices del partido de Santiago Abascal, bastará con que haya
"un solo voto más del bloque de la izquierda que del bloque de la
derecha" porque no existe "ninguna duda" de que el PSOE, los
nacionalistas gallegos y su propia formación llegarán a un acuerdo para
conformar un Gobierno de coalición.
Gómez-Reino aspira a liderar ese hipotético Gobierno progresista
pero, en todo caso, aunque resulte presidido por otra formación
-advierte-, deberá contar con asientos para la coalición formada por
Podemos, Izquierda Unida y Anova en tanto que la siguiente Xunta deberá
"parecerse a este país; lo que quiere decir que va a ser plural y va a
ser diverso", interpreta.
El líder de Podemos Galicia remarca además que entre sus filas
existen "magníficos profesionales que serían personas clave en ese
Gobierno de la Xunta" como en la actualidad ya lo es la ferrolana
Yolanda Díaz al frente de Trabajo en el Ejecutivo central, suscribe.
Ese Gobierno, aparte, partirá con ventaja ya que tendrá en ese
Gobierno central conformado por el PSOE y Unidas Podemos un espejo en el
que mirarse y del que beber puesto que lo que a su parecer ansía "el
conjunto de gallegos progresistas es un Gobierno que haga políticas
públicas a la par de lo que está haciendo el gobierno de coalición de
izquierdas en el Estado".
No teme, por tanto, que la derecha en Galicia pretenda hacer de las
desavenencias surgidas en el Gobierno central un caballo de batalla que
utilizar contra los partidos de la izquierda porque pese a lo que pueda
parecer, ha dicho, "no existe esa falta de entendimiento" entre los
socios del Ejecutivo estatal.
"Comparto bancada y diálogo constante con miembros del Gobierno y lo
que me consta es que el Gobierno está dando certidumbre y un horizonte
compartido de una legislatura de cuatro años, que es lo que el conjunto
de la ciudadanía quiere", defiende Gómez-Reino. Con este pretexto entiende que los quince días de campaña electoral
deben evidenciar "entendimiento entre las fuerzas progresistas" para
poner de manifiesto que Galicia en Común junto con el PSOE y el BNG
serán capaces de desmontar los años de gobierno de Alberto Núñez Feijóo
"que golpearon el estado de bienestar" en la Comunidad con ataques
sistemáticos a los servicios públicos y a la propia autonomía, reprocha.
Gómez-Reino confía en que su candidatura obtenga unos buenos
resultados, resta importancia a las encuestas que sitúan a su formación
por detrás del PP, del PSOE y del BNG e incide en que el hecho de que
las fuerzas rupturistas lograsen un acuerdo -registrado a menos de cinco
minutos de que finalizase el plazo legal- cambió por completo el
tablero electoral.
Justifica el aspirante a la presidencia de la Xunta los errores
pasados en la necesidad de "maduración" que tenía un proyecto tan
novedoso como el de la unidad popular que aunaba a diferentes
adscripciones políticas pero remarca que, a día de hoy, ya se ha
superado como demuestra que en la actualidad "somos fuerza de gobierno
en el Estado y estamos respondiendo de forma absolutamente responsable a
las expectativas generadas sobre nosotros".