EFE | En Galicia hay al menos 124.000 hogares con personas mayores de 65 años
que viven solas, una situación condicionada por la mayor esperanza de
vida y los cambios sociales, que deriva fundamentalmente en que haya
ancianos que fallecen solos y que gran parte pase sus últimos años en
una soledad no deseada. Esta problemática, en la que trabajan las administraciones
públicas a todos los niveles, así como otras entidades y asociaciones,
ha alcanzado una dimensión social y "nos afecta a todos", asegura a Efe
el director general de Mayores y Personas con Discapacidad de la Xunta
de Galicia, Ildefonso de la Campa.
Los últimos óbitos de ancianos en soledad se están produciendo de
forma más acentuada en el medio urbano que en el rural, donde todavía
hay redes de solidaridad vecinal que funcionan. Recientemente, una octogenaria que intervino en un acto social
presidido por la reina Letizia en A Coruña compartió con los presentes
su sistema para no sentirse tan sola.
"Yo simulo que vivo con otra persona, grabo en una grabadora mi
propia voz diciéndome cosas y por ejemplo, cuando llego a casa, cojo la
grabación y es como si alguien me saludara", relató ante un auditorio
conmocionado. Hay que mirarle a la cara a nuestros vecinos, sugiere De la Campa,
conocerlos, saludarlos y tener cierta preocupación por quienes nos
rodean porque los resultados de este tipo de sociedad es que "estas
cosas no pasan, o pasan en menor medida".
"Todos tenemos responsabilidad en este tipo de hechos", dice sobre
el fallecimiento de los mayores en soledad, y por eso ejemplifica:
cuando tenemos un vecino mayor a quien damos los buenos días en las
escaleras y pasados tres días no lo vemos, es importante llamar a su
puerta y ver si se encuentra bien, o llamar a los servicios de urgencia. En definitiva, salir de nuestro entorno.
Estrategia contra la soledad no deseada
Galicia es una de las comunidades autónomas con mayor esperanza de
vida en España y en el conjunto de la Unión Europea, y por ello desde la
Xunta se está desarrollando una estrategia contra la soledad no
deseada.
A principios de semana se celebró una amplia reunión entre varios
departamentos de la Xunta, Sanidad era uno de ellos, la Federación
Gallega de Municipios y Provincias, representantes de mayores y de las
universidades, para favorecer los procesos de detección de este tipo de
casos, realizar un análisis de situación y un diagnóstico con las
consecuencias.
El objetivo es poder vertebrar diferentes ejes de actuación para promover una vida activa, así como redes de solidaridad. Además de la teleasistencia que facilitan las instituciones, es
necesario que quien lo necesite también lo solicite y los recursos de
atención social al mayor partan de su voluntariedad para tener dicha
asistencia de los poderes públicos.
Por ello, desde la Xunta impulsarán campaña de atención a todas las
administraciones para promover planes públicos de atención a la soledad y
para impedir que se reproduzcan este tipo de situaciones en las que un
mayor es hallado días o semanas después de su óbito por la alarma de los
vecinos.
La teleasistencia
Las diferentes administraciones han implementado los servicios de
teleasistencia para facilitar el contacto de los mayores en caso de
necesidad. La Xunta está preparando ya la puesta a punto de una
asistencia avanzada. En este ámbito, la Diputación de A Coruña presta su servicio de
Teleasistencia gratuito a 2.565 mayores de los ayuntamientos de menos de
50.000 habitantes, con los que se comunica casi a diario para saber
cómo están, recordarles si tienen que tomar alguna medicación o alguna
cita médica, o simplemente para hablar con ellos.
"Supone una gran tranquilidad para nuestros mayores, que saben que
siempre tienen a alguien que les acompaña, y para sus familiares",
asegura a Efe el presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín
González Formoso.
Este servicio tan útil contra el aislamiento, que próximamente se
ampliará a 3.100 beneficiarios en la provincia coruñesa, recibe una
inversión de la diputación de 720.000 euros anuales; cuenta con 16
operadoras que trabajan diariamente desde A Grela (A Coruña) para
atender a los usuarios de casi todos los ayuntamientos.
Las ciudades de A Coruña, Santiago y Ferrol, y fuera de la provincia
coruñesa otras como Vigo, cuentan con sus propios programas de
teleasistencia. Además de este servicio, los ayuntamientos y entidades como Cruz Roja
desarrollan programas para evitar el aislamiento y la soledad de los
mayores que incluyen actividades culturales o deportivas para la tercera
edad y la promoción del envejecimiento activo.