AGENCIAS | La emergencia sanitaria del coronavirus
se ha cobrado dos nuevas víctimas en el fútbol. La Eurocopa y la Copa América no se celebrarán el próximo verano como estaba previsto. Hacía días que sobrevolaba en Nyon, sede de la UEFA, el fantasma de la suspensión una vez se paralizaron las competiciones a nivel de clubs en el viejo continente. Precisamente para facilitar su finalización de
estas, el máximo organismo del fútbol europeo ha creído oportuno aplazar
el torneo hasta el 2021.
Las nuevas fechas de ambas competiciones serán
del 11 de junio al 11 de julio, las mismas para perjudicar el mínimo
posible a los clubs. El Comité Ejecutivo de la UEFA se ha reunido este martes, a través
de videoconferencia, con los presidentes y secretarios generales de las
55 federaciones nacionales, así como también con representantes de la
Asociación de Clubs Europeos, de sus respectivas ligas y del sindicado
de jugadores FIFPro.
Su esperanza es que con ese mes extra puedan
concluirse las ligas europeas, la Champions y la Europa League aunque
sea ya en pleno verano. “En estos momentos la comunidad del fútbol debe mostrar
responsabilidad, unidad, solidaridad y altruismo”, expresó el presidente
Aleksander Ceferin, quien asegura que la UEFA ha hecho “el mayor
sacrificio por el bien del fútbol europeo”. Al mismo tiempo, la CONMEBOL
ha confirmado que también pospone Copa América de este verano.
Se jugará en el 2021 en las mismas fechas que la Eurocopa. La razón es
hacer una única cesión de futbolistas a la vez en torneos de
selecciones, lo que permitirá a los clubs concentrar en un mismo periodo
de tiempo la ausencia de sus internacionales. “Estos esfuerzos
conjuntos y especialmente esta decisión coordinada y responsable son muy
apreciados”, subraya Ceferin.
Tendrán que verse los efectos de trasladar la Eurocopa al verano del
2021, pues en esas fechas deben disputarse otros dos torneos
internacionales relevantes como son el nuevo Mundial de Clubs de la FIFA (del 17 de junio al 4 de julio), en el que participarán 24 equipos, y la Eurocopa femenina en
Inglaterra (del 7 de julio al 1 de agosto). El comunicado de la UEFA no
menciona nada al respecto si bien afirma que cuenta con el beneplácito
de la FIFA en adaptar el calendario.
La UEFA no contempló en ningún momento la opción de cancelar un
acontecimiento deportivo de enorme magnitud que generaría pérdidas
millonarias sin precedentes. Según la revista Forbes, se habían presupuestado ingresos de 2.500 millones de euros y un beneficio estimado de más de 1.000 millones.
Desde su creación en 1960, la Euro se había disputado de forma
ininterrumpida cada cuatro años. De hecho, la peculiar edición del 2020
con doce sedes –entre ellas Bilbao– es para conmemorar el 60 aniversario
de un torneo con final en Wembley. “El fútbol es una fuerza edificante y
poderosa en la sociedad. No podíamos aceptar la idea de celebrar una
fiesta del fútbol con estadios vacíos”.