EFE | Calles y plazas semidesiertas, restaurantes cerrados, bares vacíos, los
compradores entrando a cuentagotas en los comercios y guardando un metro
de distancia por seguridad, patrullas policiales conminando a la gente a
que vuelva a casa...un cartel cuelga en Europa: "cerrado por
coronavirus".
La Unión Europea tiene previsto aprobar este martes el cierre de sus
fronteras exteriores durante 30 días, salvo excepciones contadas,
mientras sigue aumentando la cifra de muertos por coronavirus: el
objetivo es limitar la expansión de la enfermedad y facilitar la
absorción de los pacientes por los sistemas de salud.
Pero si Europa está cerrada al exterior, la sociedad europea está en
estado de hibernación: la mayor parte de los países han decretado el
cierre de espectáculos, ocio, terrazas y actividades no
esenciales...incluso se restringen las reuniones en grupo y las
actividades de culto.
FRANCIA
El presidente, Emmanuel Macron, anunció en la noche del
lunes nuevas restricciones a la circulación, que solo será posible a
partir del mediodía de este martes si está acompañada por una
declaración jurada que justifique la necesidad del desplazamiento. La policía impondrá multas de hasta 135 euros a quienes no respeten
la consigna de quedarse en casa a no ser que sea por motivos laborales,
sanitarios, alimenticios y, en casos excepcionales, familiares.
Todos los establecimientos abiertos al público permanecen cerrados
salvo farmacias, tiendas de alimentación, gasolineras, bancos y estancos
y kioscos de prensa.
ALEMANIA
El gobierno de la canciller Angela Merkel emitió la
recomendación a sus ciudadanos de no viajar a ningún país del mundo, al
tiempo que organiza la repatriación de quienes ya están en el
extranjero, sea por turismo u otros motivos.
El ejecutivo federal y los primeros ministros de los "Länder"
acordaron el lunes el cierre parcial de la vida pública, de modo que
solo seguirán abiertos tiendas de alimentación, farmacias y otros
comercios de artículos de primera necesidad, así como bancos,
gasolineras, peluquerías y lavanderías.
La semana pasada, el Gobierno federal había optado por "recomendar"
el cierre de escuelas, guarderías y universidades, lo que poco después
implementaron en cascada los "Länder" (estados federados), por ser
quienes tienen competencias en ello.
REINO UNIDO
Por el momento no hay cierres, pero el Gobierno ha
pedido a la población que evite el contacto con otras personas a menos
que sea "esencial" y que no acuda a pubs, cafeterías, clubes, cines y
teatros.
La medida tiene carácter de recomendación y no se han contemplado
por el momento sanciones para quienes incumplan con la petición para
frenar la expansión del COVID-19. El Gobierno eludió decretar el cierre de comercios y colegios, aunque
pidió a la población que trabaje desde casa y que evite viajar a menos
que sea esencial.
ITALIA
El país más afectado de Europa por el coronavirus ha puesto
en marcha una estrategia de contención que pasa por el cierre total de
todos los negocios, excepto los que ofrecen servicios esenciales, como
supermercados, farmacias, bancos, oficinas de correos, quioscos o
estancos. Están clausurados también cines, teatros y museos, no están
permitidas las concentraciones públicas y se han suspendido todos los
eventos deportivos y las ceremonias religiosas y civiles.
Las personas pueden salir a la calle y moverse a nivel nacional solo
por motivos de salud, por trabajo o por necesidad. Se permite hacer la
compra, con entradas limitadas a los supermercados y siempre manteniendo
la distancia de un metro de seguridad para evitar los contagios.
ESPAÑA
El Gobierno español ha restringido el movimiento de personas
por todo el país, excepto por motivos excepcionales, dentro del estado
de alarma que aprobó el pasado sábado para combatir la expansión del
coronavirus.
Las medidas, las más drásticas aprobadas por un Ejecutivo español en
décadas, establecen el cierre de centros educativos a nivel nacional,
igual que de los comercios no esenciales, los espectáculos deportivos y
culturales y los locales de ocio. También hay medidas de contención en relación con los lugares de culto, ceremonias civiles y religiosas.
BÉLGICA Y HOLANDA
Desde la medianoche del viernes al sábado, Bélgica
aplica drásticas medidas para contener el brote, incluido el cierre de
restaurantes, bares, discotecas y la cancelación de actividades
recreativas, deportivas y culturales, así como la suspensión de las
clases en escuelas, aunque no su cierre. El plan, que excluye a los
hoteles, se aplicará hasta el próximo 3 de abril.
Con gobierno en funciones desde diciembre de 2018 ha centralizado el
poder en el Ejecutivo federal y lleva días explorando, sin éxito, formas
para reforzar las competencias del gobierno, por ejemplo, a través de
un Ejecutivo de "urgencia" que incluya a los principales partidos de
Valonia y Flandes.
Holanda ha aplicado medidas similares, algo más suaves, recomendando
distanciamiento social y el cierre de bares y restaurantes, cierre de
colegios, gimnasios y saunas.
CENTRO Y ESTE DE EUROPA
El cierre de cafeterías, bares, restaurantes
y otros locales de ocio y deportes, así como los de hostelería y los
comercios en general -con la excepción de los que venden artículos de
primera necesidad-, se ha implantado ya en casi todos los países del
centro y sureste europeo, desde Serbia hasta Austria.
La prohibición abarca también las celebraciones de actos en templos religiosos. La libertad de movimiento está drásticamente reducida en Austria,
Bulgaria, la República Checa, Eslovaquia y Eslovenia, donde se insta a
la población a permanecer en casa.
Eslovenia ha clausurado incluso el transporte público, por autobús y
ferroviario, una polémica medida descartada en el resto de la región
para facilitar la ida y vuelta al trabajo del personal sanitario,
policías, empleados de supermercados y otras profesiones claves para
afrontar la crisis del coronavirus. La República Checa ha decretado cuarentena en todo su territorio, con
un aislamiento más severo, controlado por el ejército, de 21
localidades en el este del país.
Al igual que en Austria o Bulgaria, las personas solo pueden
abandonar su hogar para ir a trabajar, comprar productos básicos o
realizar tareas de ayuda a necesitados, y regresar a casa, aunque se
tolera que la gente salga a pasear, si bien únicamente en solitario o
con personas con las que convive en su domicilio.
Además, se exige mantener entre uno y dos metros de distancia entre
las personas. Aún así, en Austria están prohibidas las reuniones en
espacios públicos de más de cinco personas. En Serbia, el ejército vigila las entradas de los hospitales con
pacientes de Covid-19 y la policía controla el respeto de las órdenes de
cuarentena.
También en otros países de la región la violación de estas
disposiciones puede ser castigada con multas e incluso penas de cárcel. No obstante, hay excepciones, como la de Hungría, donde permanecen
abiertos restaurantes, bares y comercios, aunque con un horario reducido
(hasta las 15.00 hora local), o Rumanía, que de momento no ha limitado
la libertad de movimiento de sus ciudadanos.
PORTUGAL
Los portugueses están pendientes de si el presidente luso,
Marcelo Rebelo de Sousa, declara mañana el Estado de Emergencia a causa
del coronavirus, tras la reunión del Consejo de Estado. El gobierno
tiene previsto anunciar un paquete de medidas para hacer frente a la
crisis. Mientras tanto, la actividad en Lisboa y Oporto se ha reducido, no hay turistas y las escuelas han cerrado.
GRECIA
Lleva ya días con un régimen severo que prohíbe la actividad
de todo tipo de centros de ocio, incluidas las playas organizadas o las
estaciones de esquí, así como de cafeterías, cines y teatros. También
llevan cerradas desde el fin de semana todas las grandes superficies
comerciales. A partir de mañana se cerrará además todo el comercio minorista, con
excepción de las tiendas de alimentación y otros servicios considerados
necesarias para el abastecimiento de la población, como las estaciones
de servicio, farmacias, bancos y talleres mecánicos.
El Gobierno ha prohibido además la celebración de misas y las
Iglesias tan solo permanecerán abiertas para la oración individual o la
celebración, en familia, de funerales.
SUECIA, NORUEGA Y FINLANDIA
En Suecia las autoridades han pedido que
se teletrabaje en la medida de lo posible y que las escuelas
secundarias y universidades cierren sus espacios e impartan clases a
distancia; en Noruega se ha ordenado el cierre de escuelas,
universidades, bares y la mayoría de restaurantes hasta el 26 de marzo,
así como muchos comercios.
Finlandia va a cerrar sus fronteras al tráfico de pasajeros y
permitirá sólo el regreso de sus nacionales y extranjeros residentes en
el país. También ha decretado el confinamiento de las personas de mayor
edad y otros grupos de riesgo, aunque el resto de la población puede
salir a la calle con libertad siempre que se evite el contacto físico y
en grupos inferiores a diez personas.