EFE | Estados
Unidos se ha convertido en el mayor foco del mundo en la expansión del
COVID-19 y Nueva York es su gran epicentro, en donde no se recuerda una
situación tan calamitosa desde los atentados del 11 de septiembre de
2001 pues los expertos prevén un impacto económico "catastrófico" de
miles de millones de dólares.
Pese a protagonizar las restricciones más severas en todo Estados
Unidos, en donde hay más de 100.000 contagios testados, sólo el estado
de Nueva York cuenta ya con casi la mitad de ellos (45.000) y en la Gran
Manzana, con una gran densidad de población, tiene más de 25.500
positivos y 366 muertes, una cuarta parte de todas las que hay en el
país (1.544).