EFE | El colectivo mayoritariamente femenino de empleadas del hogar está
formado por unas 580.000 trabajadoras, de las que 1 de cada 3 está
empleada irregularmente, lo que imposibilitará su acceso al subsidio
extraordinario que ultima el Gobierno para aquellas que han perdido el
empleo por el COVID-19.
Esta prestación, que podría ser aprobada en el Consejo de Ministros de
este martes, se cobraría durante un mes prorrogable y su cuantía sería
del 70 % de la base de cotización con un máximo de 950 euros, el salario
mínimo para 2020. Las asociaciones de trabajadoras de hogar ven necesaria esta ayuda, pero
piden que se tenga en cuenta que es una práctica habitual que no se
cotice por las horas realmente trabajadas y que muchas de las empleadas
no estén ni siquiera dadas de alta en la Seguridad Social, por lo se
quedarían fuera de este subsidio. La situación del colectivo y sus condiciones se explican en las siguientes claves:
1. ¿Cuántas empleadas del hogar hay en España?
En España hay 394.171 personas afiliadas al sistema especial de
empleados del hogar que, aunque se encuadra en el régimen general,
cuenta con menores derechos y obligaciones. No obstante, según la última encuesta de población activa (EPA), al
cierre de 2019 había 580.500 personas que aseguraban que estaban
ocupadas en actividades del hogar como personal doméstico.
2. ¿Por qué hay esa diferencia entre ambas fuentes?
La puesta en común de ambos datos muestra que en España sólo el 68 % de
las personas que dicen que trabajan como empleadas del hogar están dadas
de alta a la Seguridad Social, es decir, que una de cada tres trabaja
en la "economía sumergida".
3. ¿Quiénes son los empleados del hogar?
Según los datos de afiliados a la Seguridad Social, el 95 % de son
mujeres, ya que suponen 376.000, frente a 17.000 hombres. Por edad, más
de la mitad (266.274) tienen entre 25 y 54 años. Además, el 42 % del
total son de origen extranjero, en su mayor parte (166.394) provenientes
de países no comunitarios. Los datos de la EPA muestran que son mujeres el 86 %, con más de 500.000
trabajadoras, mientras que casi 79.000 son hombres. La mayoría de todos
estos empleados (320.000) trabaja a tiempo parcial.
4. ¿Qué es el sistema especial de empleadas del hogar?
El sistema especial de empleadas del hogar se creó en 2012 dentro del
régimen general de la Seguridad Social, ya que hasta entonces era un
régimen diferenciado. El tipo de cotización por contingencias comunes del sistema especial de
empleados del hogar es del 28,3 % (23,6 % a cargo del empleador y 4,7 % a
cargo del empleado), mientras que el de contingencias profesionales es
del 1,5 %, exclusivamente a cargo del empleador. Existe una reducción de la cuota del 20 % para el empleador, que se
amplía con una bonificación de hasta el 45 % en caso de familia
numerosa.
5. ¿Qué diferencias tiene con respecto al régimen general?
Los afiliados en este sistema especial no cotizan por desempleo, ni para
el Fogasa (fondo de garantía salarial) ni por formación profesional,
por lo que tampoco tienen derecho a beneficiarse de estas contingencias.
Tampoco cotizan en función de sus ingresos reales, sino en base a unos
tramos salariales.
6. ¿Por qué no se equiparan sus derechos y obligaciones con los del régimen general?
Cuando se creó el sistema especial, se estableció un periodo
transitorio, que debía haber concluido en 2019 con la equiparación con
el régimen general. Durante ese periodo los tipos de cotización se han
ido incrementando anualmente. Sin embargo, los diferentes Gobiernos han
ido aplazando su equiparación -la última vez ampliando el plazo hasta
2021-. La equiparación implicaría que cotizaran en función de sus ingresos
reales y por las contingencias que ahora mismo no lo hacen, pero también
que pudieran beneficiarse, entre otras, de la prestación por desempleo.
7. ¿Cumple España con las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)?
La prestación por desempleo para este colectivo es el principal escollo
para que España pueda suscribir el convenio 189 de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT) sobre empleo doméstico, que ya han
ratificado 25 países como Alemania, Italia o Portugal y que es una
demanda de sindicatos y asociaciones sectoriales.