EFE | El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha avisado
a la nación de que las próximas dos o tres semanas serán "muy
dolorosas" y que el COVID-19 matará a por lo menos 100.000 personas,
aunque podrían ser cerca de 240.000.
"Quiero que todos
los estadounidenses estén preparados para los días difíciles que se
avecinan. Estamos atravesando semanas muy difíciles", ha dicho Trump
durante su rueda de prensa diaria sobre el COVID-19. El
presidente ha advertido de que las próximas dos semanas serán "muy, muy
dolorosas", al tiempo que sus asesores médicos de más alto rango han
presentado las proyecciones de fallecidos con las que la Casa Blanca
trabaja.
En el mejor de los casos, la Casa Blanca
augura una horquilla de entre 100.000 y 240.000 muertos gracias a las
medidas de contención que se han implementado, una cifra que podría
llegar a entre 1,5 y 2,2 millones si nada se hiciese para combatirlo. El
presidente considera que 100.000 muertos sería "una cifra muy baja" si
se compara con las peores proyecciones.
Los contagios
por coronavirus en Estados Unidos superan ya los 188.000 tras sumar más
de 24.000 en las últimas 24 horas y el número de muertos es de 3.882
(unos de 740 en las últimas 24 horas), solo por detrás de Italia y
España.