EFE | La confianza de los consumidores en la economía española cayó en
marzo hasta su nivel más bajo desde julio de 2013, tras experimentar la
mayor variación mensual de la serie histórica en el mes en que se
empezaron a aplicar las medidas de confinamiento para combatir la
epidemia de coronavirus.
El índice de confianza del consumidor (ICC) de febrero publicado este
lunes por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) se situó en
63,3 puntos, 22,4 puntos por debajo de febrero y lejos de los 100 que
marcan la diferencia entre una percepción positiva y negativa. El CIS precisa en una nota aclaratoria que este indicador llega en un
contexto "especial y atípico", ya que el trabajo de campo se realizó
entre el 16 y el 20 de marzo, en pleno periodo de estado de alarma y
confinamiento, lo que ha alterado los patrones de consumo y ha
introducido incertidumbre en las expectativas.
La confianza de los consumidores se une así a otros indicadores que ya
se han visto lastrados por la crisis derivada de la epidemia de
coronavirus, desde la caída histórica de la actividad empresarial que
prevé la consultora Markit a la destrucción de 833.979 empleos en el mes
de marzo.
El ICC, que suma nueve meses consecutivos en negativo, ya había
experimentado caídas en el otoño de 2019, pero la de marzo lo lleva al
nivel más bajo desde 2013, en plena crisis económica, aunque todavía
lejos del mínimo histórico de 37,6 puntos de julio de 2012.
En el indicador de marzo, los encuestados valoraron la situación actual
en 57,2 puntos, 18,7 menos que en febrero, una caída que resulta más
brusca en la economía en general (de 26,1 puntos) y el mercado de
trabajo (21,8 puntos) que en la situación del hogar, que pierde 8,3
puntos.
Las expectativas, por su parte, se deterioraron en 26 puntos, hasta los
69,4 puntos, especialmente ante las peores perspectivas para la economía
(30,2 puntos menos) y, en menor medida, el mercado de trabajo (23,6
puntos menos) y la situación del hogar (24,2 puntos menos).
El CIS también observa un desplome de las perspectivas de consumo, que
se hunden 17,8 puntos, y de ahorro, que pierden 19,2 puntos, al tiempo
que descienden los temores de inflación y la expectativa de aumento de
los tipos de interés.
En sus respuestas, un 29,3 % de los encuestados apuntó que la situación
económica de su hogar ha empeorado en los últimos seis meses, más del
doble de quienes la han mejorado (12,1 %).
Más de la mitad (62 %) afirmó que es más difícil encontrar un puesto de
trabajo y el 14 % tiene ahora más personas en paro en su entorno que
hace seis meses.
Este pesimismo se extiende a la situación económica del país, que un
67,6 % de los interpelados ve peor que hace medio año, cuando solo un
10,2 % la ve mejor. De cara al futuro, un 32,7 % de las respuestas apuntan a un
empeoramiento de la situación económica de hogar en los próximos seis
meses, principalmente por la crisis económica, y un 59,1 % espera que se
complique las posibilidad de encontrar un empleo.
Alrededor de un tercio de los encuestados prevé que en el próximo año
empeoren sus posibilidades de ahorro (37,9 %) y de compra de bienes
duraderos, como coches o muebles, (32,2 %), mientras que solo un 11,6 % y
un 10,1 % se muestra optimista a este respecto.
Así, el 65,1 % de los interpelados vaticina un empeoramiento de la economía española en los próximos seis meses.