EFE | La Generalitat ha pedido al Gobierno que prolongue el confinamiento
total en Cataluña, que como en el resto de España vence este jueves, ya que,
si se adoptan "decisiones erróneas" y se relaja, podría haber un
"rebrote" del coronavirus, lo que supondría que todo el "esfuerzo" hecho
hasta ahora sería "en vano".
Así lo ha anunciado en rueda de prensa telemática el conseller de
Interior, Miquel Buch, que ha anunciado que esta tarde elevarán la
propuesta al Gobierno para que prorrogue el confinamiento total en
Cataluña, ya que así lo recomiendan los técnicos del plan de emergencias
de la Generalitat (Procicat), para evitar regresar a una "falsa
normalidad".
"Si no somos capaces de aguantar este confinamiento y evitar que la
enfermedad se propague y no colapse el sistema sanitario, si tenemos un
repunte en un momento de confianza, si nos relajamos, podría haber un
rebrote que sería la peor noticia, porque todo el esfuerzo, estrés y
angustia quizás habrían sido en vano", ha alertado Buch.
A preguntas de los periodistas, el conseller ha precisado que en su
propuesta al Gobierno no detallarán ninguna fecha sobre hasta cuándo
creen que tendría que seguir vigente el confinamiento total y que lo
piden para Cataluña, porque es su ámbito de actuación, pero que creen
que tendría que prorrogarse para toda España.
"Si otros territorios prefieren abrir a la población y regresar a una
falsa normalidad, lo que creemos que sería un error, como mínimo que (el
Gobierno) proteja al territorio de Cataluña", ha subrayado Buch, que ha
asegurado que, si el Ejecutivo de Pedro Sánchez no autoriza esta
prórroga, la Generalitat "tomará decisiones" y no se quedará "quieta"
para seguir "en primera línea" frente al coronavirus, aunque no ha dado
más detalles.
"Si lo niegan, el Gobierno tendrá que explicar qué plan tiene para hacer
tests a toda la ciudadanía, qué medidas de autoprotección se tendrán
que adoptar para volver a una falsa normalidad, qué planes tiene para
los centros de trabajo y para el transporte público", ha sostenido.
Buch ha remarcado que la Generalitat ya está trabajando en el escenario
de desconfinamiento, pero ha insistido que ahora sería todavía
prematuro, pese a los costes económicos y sociales de mantenerlo: "De
nada servirá abrir empresas si los trabajadores están en hospitales o
dan positivo y se tienen que quedar en casa", ha alertado.
Según el conseller, los datos epidemiológicos demuestran que no se ha
llegado a una situación de control del coronavirus, por lo que levantar
el confinamiento total ahora sería abrirse a una "falsa normalidad". En la misma línea, la consellera de Presidencia y portavoz del Govern,
Meritxell Budó, ha denunciado que desde Moncloa solo llega
"incertidumbre sobre lo que pasará la semana que viene", si finalmente
el Gobierno empieza a levantar restricciones al trabajo no esencial.
La consellera ha remarcado que es "imprescindible una buena
planificación" para evitar un "preludio de un segundo confinamiento", lo
que sería "un desastre": "Este virus tiene dos enemigos, las prisas y
la imprudencia", ha advertido. Por ello, ha criticado que el Gobierno no haya explicado aún si el
proceso será "gradual o no", qué sectores podrán volver a trabajar o "el
protocolo" que se seguirá.