EFE | El ministro de Universidades, Manuel Castells, ha garantizado este
jueves que el curso se va a acabar "en los plazos establecidos" y ha
urgido a las universidades a que pregunten a los estudiantes y definan
cuanto antes un modelo de evaluación no presencial -exámenes en línea o
evaluación continuada- para que puedan preparase con tiempo.
En su primera comparencia en la Moncloa desde que comenzó la
emergencia sanitaria, Castells también ha reclamado a las universidades
que mantengan un "diálogo permanente" con el alumnado y pide que, en un
plazo de quince días, se les informe del modelo de evaluación final que
decida cada centro.
El ministro no descarta la posibilidad de que finalmente se puedan
celebrar exámenes presenciales si las autoridades sanitarias consideran
que se dan las condiciones adecuadas en junio, para lo que "sí daría
tiempo" a tomar medidas para garantizar el distanciamiento social. Ha advertido, sin embargo, de que es "muy difícil" improvisar en el
último momento si se opta por los otros dos modelos, los exámenes "on
line" o la evaluación continuada, que tiene en cuenta el trabajo del
estudiante a lo largo de todo el curso, tanto en su fase presencial como
telemática.
Castells ha a defendido que los alumnos "no pueden estar esperando
hasta el último minuto" y por ello urge a los centros que aún no lo han
hecho a que tomen una decisión lo antes posible, como ya ha recomendado
en las reuniones mantenidas con la Conferencia de Rectores (CRUE), la
Conferencia General de Política Universitaria -donde están representadas
las comunidades autónomas-, así como con los representantes del
alumnado y con los sindicatos.
Tras reiterar esta petición a las universidades, el ministro ha
reiterado que "ningún estudiante" va a perder el curso por la pandemia; vamos a hacer todo lo posible", ha aseverado Castells.
Con respecto a esta última parte del curso universitario que ha
debido celebrarse de manera telemática, el ministro ha considerado
existe una brecha digital, pero "no en los términos de hace 20 años",
porque el 91,4 % de los hogares tienen acceso a ordenador por internet,
una cifra que se eleva al 93,3 % en el caso de familias donde hay una
persona joven, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE)
citados por Castells, que afirma que la principal dificultad para los
alumnos es el coste de las redes.
De cara a un retorno a las aulas, ha explicado que las universidades
tendrían que asegurar el cumplimiento del distanciamiento social de
metro y medio o dos metros y "adecuar las clases presenciales en las
aulas para que se respete esa distancia". Se tendrían que enseñar en aulas grandes y hacer horarios distintos
para que una vez desinfectada la clase se pueda volver a usar por la
otra mitad de alumnos, "haciendo cursos rotatorios en la misma aula
desinfectada", ha propuesto.
Si no se pudieran hacer las clases presenciales, se cursará en línea,
aunque se ha mostrado partidario de "mantener las condiciones
presenciales" a las que están acostumbrados los docentes. Castells considera que es "un problema muy serio" el hecho de que
algunos alumnos no puedan volver a los pisos o residencias donde vivían
durante el curso para recoger el ordenador y los apuntes, y ha explicado
que el ministro del Interior podría abordar esta cuestión mañana para
ver "en qué medida y sin riesgo" pudieran volver, aunque ha recordado
que se trata de la movilidad "de cientos y miles de estudiantes".
Parece difícil en estos momentos aunque hay "un rayito de esperanza",
si hubiera una relajación de las medidas de confinamiento tras el 9 de
mayo: "Ahí se podría incluir una movilidad puntual con salvoconducto de
las universidades, con permisos nominativos para ir de un sitio concreto
a otro y en un día fijado".
No obstante, el margen de lo que decida Interior, se evaluará esta
situación en la Conferencia de Rectores, según ha explicado Castells. También se ha referido a la bajada de las tasas universitarias, que
llevará a la próxima conferencia de política universitaria con las
comunidades autónomas, y ha insistido en que, aunque esa es la postura
del Gobierno, depende de que haya presupuestos. “En la crisis de 2008, la austeridad se repartió asimétricamente:
recortes en sanidad y educación y en lo social. Mi deseo es situar un
tope máximo a las tasas universitarias“, dijo.
Sobre la subida de becas, ha afirmado que el Ejecutivo lo va a
intentar, pero que no se anunciarán los criterios hasta que no se
consensúen entre los distintos ministerios del Gobierno. "Sería
irresponsable prometer cosas que no están en nuestras manos", ha
aseverado.