EFE | La
lucha contra la pandemia de la COVID-19 mediante el confinamiento de la
población y la paralización de la actividad ha provocado en el primer
trimestre la contracción económica, en muchos casos histórica, de países
desarrollados. En Europa, la expansión del coronavirus apenas había comenzado en el
primer trimestre, lo que hace augurar que el desplome económico será aún
mayor en el segundo trimestre por el mantenimiento de las restricciones
a la movilidad.
La economía española ha registrado una caída sin
precedentes del 5,2 % en el primer trimestre por el hundimiento del
consumo de los hogares, la inversión y la exportación.
A la espera de conocer la evolución de Alemania, la otra mayor economía
de la UE, la de Francia se contrajo un 5,8 % entre enero y marzo y ya
suma dos trimestres de caídas (0,1 % en el cuarto de 2019), con lo que
el país ya está en recesión técnica. La caída del PIB
francés es la peor de la serie histórica que comenzó en 1949 y superior
al 1,6 % que se registró en el primer trimestre de 2009 en plena crisis
financiera y al 5,3 % del segundo trimestre de 1968 durante las famosas
huelgas de Mayo del 68.
A la caída ha contribuido en
buena medida el hundimiento del consumo privado, al igual que ha
ocurrido en Italia donde la contracción trimestral ha sido del 4,7 %,
que sumada a la caída del 0,3 % del último trimestre de 2019 deja al
país también en recesión técnica. En el caso de
Italia se trata del mayor descenso de una serie histórica que se remonta
a 1995 y que ha tenido especial incidencia en la industria y el sector
servicios.
En Estados Unidos la contracción económica
del 4,8 % no ha sido histórica, ya que en este país la crisis
financiera provocó una caída mayor en el último trimestre de 2008, con
un hundimiento del PIB del 8,4 %. En este caso ha
sido determinante la caída del 7,6 % del gasto de los consumidores, que
representa casi dos tercios de la actividad económica estadounidense y
que registró el mayor descenso desde 1980.
En China,
origen de la pandemia, el PIB se contrajo en el primer trimestre un 6,8
%, la primera caída desde 1976, pero con indicios, según analistas, de
que en marzo ya se podría haber iniciado encima
de los servicios.
En Corea del Sur la caída
económica del primer trimestre ha sido mucho más contenida, del 1,4 %,
que supone el peor dato desde que la cuarta economía de Asia se
contrajera un 3,3 % en el cula recuperación, después de que
el sector más afectado haya sido la industria manufacturera, por arto trimestre de 2008 por efecto de la
crisis financiera global. En línea con el resto de
los países desarrollados el consumo privado ha sido uno de los
componentes más afectados, con una caída del 6,4 %, la mayor desde el
primer trimestre de 1998, poco después del inicio de la gran crisis
financiera asiática.