EFE | El
ministro francés de Interior, Christophe Castaner, subrayó hoy
que las fronteras van a seguir cerradas pese al inicio del
desconfinamiento el próximo día 11, que no hay fecha para su reapertura,
y que el objetivo es una coordinación en el conjunto de la UE y a nivel
bilateral.
"Nuestro objetivo es que haya una doctrina europea para la reapertura de
las fronteras", explicó en una entrevista al canal "LCI". Castaner contó que las fronteras en el interior del
espacio Schengen van a seguir cerradas "hasta nuevo aviso", aunque la
idea es que se pueda circular entre los países miembros antes de reabrir
las fronteras exteriores. Es una cuestión -dijo- en
la que trabajan semanalmente los representantes de los Estados europeos y
también en un marco bilateral con la intención de "encontrar las
mejores soluciones sobre la base de la reciprocidad".
Entre tanto, la prioridad es facilitar derogaciones para los
trabajadores transfronterizos o para otros casos, como familias
separadas por las fronteras. El titular de Interior
no quiso pronunciarse sobre la posibilidad de viajar este próximo verano
con el argumento de que en las actuales circunstancias "hacer
proyecciones a diez semanas no es serio". Porque en
primer lugar hay que franquear las dos primeras fases de la desescalada
fijadas por el presidente francés, Emmanuel Macron, el 11 de mayo y el 1
de junio. En ese periodo, los desplazamientos en Francia estarán
limitados a un radio de 100 kilómetros del domicilio, salvo que se pueda
justificar por motivos profesionales o familiares "imperiosos".
El pasado sábado, el Gobierno francés presentó un proyecto de ley para
prolongar el estado de alerta sanitaria hasta el 24 de julio y que
prevé, con vistas al inicio del desconfinamiento, la obligación de una
cuarentena de 14 días para personas que lleguen del extranjero sin
síntomas y un aislamiento de hasta 30 días para los que tengan un
diagnóstico positivo de coronavirus. El ministro de Sanidad, Olivier Véran, afirmó que esa
cuarentena y ese aislamiento se impondrán a todos los que entren en
Francia, sean franceses o extranjeros, aunque en el texto del proyecto
de ley se precisa que serán medidas decididas individualmente, motivadas
y dirigidos a aquellos que procedan de "zonas de circulación de la
infección", que deberán ser objeto de una información pública.
Véran, en una entrevista publicada este domingo por "Le Parisien",
sugirió la posibilidad de que la fecha del 11 de mayo para el inicio de
la desescalada pueda retrasarse si los franceses se relajan en el
cumplimiento del confinamiento y no baja de forma suficiente el número
de enfermos. Castaner, por su parte, insistió en que el 11 de mayo "es nuestro objetivo, y estoy convencido de que lo vamos a conseguir". En Francia se han contabilizado oficialmente 24.760 muertes con
coronavirus, según los datos comunicados este sábado por el Ministerio
de Sanidad, con 160 fallecimientos en las últimas 24 horas.