EFE | El Gobierno y los agentes sociales han acordado las ayudas que van a
tener durante el proceso de desescalada los ERTE por fuerza mayor, que
seguirán ligados al estado de alarma hasta el 30 de junio, y han pactado
que una comisión tripartita decida después de esa fecha qué sectores
podrán mantenerlos.
Tal y como se ha plasmado en el documento que los órganos directivos de
CEOE, CCOO y UGT han validado este viernes, se da por hecho que el
estado de alarma se prorrogará hasta el 30 de junio, aunque en la rueda
de prensa posterior al Consejo de Ministros la ministra portavoz, María
Jesús Montero, ha dicho que las eventuales prórrogas se irán decidiendo
en función de la evolución de cada fase.
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha asegurado que no se dejará a
nadie atrás y que si es necesario se seguirá "acompañando" a los
sectores que sigan teniendo dificultades más allá del levantamiento del
estado de alarma, una decisión que se tomará en el seno de la comisión
de seguimiento tripartita que se reunirá los miércoles de la segunda
semana de cada mes.
La norma en la que quedará plasmado este acuerdo se aprobará
previsiblemente en el Consejo de Ministros del próximo martes y
diferenciará entre el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE)
por fuerza mayor total y parcial. La fuerza mayor total, para las empresas que todavía no puedan reiniciar
la actividad, implicará mantener la exoneración del 100 % de las
cotizaciones para las que tengan menos de 50 trabajadores y el 75 % para
las de más.
La fuerza mayor parcial supondrá exenciones desde el 30 al 85 %
dependiendo de las circunstancias, primando la reducción de jornada
sobre el mantenimiento de la suspensión. Las empresas que reinicien la actividad con reducciones de jornada podrá
descontarse el 85 % de las cuotas de mayo y el 70 % de las de junio si
tienen menos de 50 trabajadores, y el 60 % de las de mayo y el 45 % de
las de junio si tienen más empleados.
Las empresas que reanuden la actividad, pero mantengan a trabajadores en
suspenso, podrán descontarse el 60 % de las cuotas de mayo y el 45 % de
las de junio si tienen menos de 50 trabajadores y el 45 % de las cuotas
de mayo y el 30 % de las de junio si tienen más empleados.
Las ayudas quedan sujetas al compromiso de mantener el empleo durante el
plazo de seis meses desde la fecha de reanudación de la actividad, aún
cuando sea de forma parcial o sólo afecte a parte de la plantilla.
Este compromiso se entenderá incumplido si se despide a cualquier
trabajador afectado por ERTE, salvo que sea procedente o se produzca una
interrupción del contrato fijo discontinuo o la finalización de un
contrato temporal o si la obra o servicio objeto de la contratación no
puede realizarse de forma inmediata.
De incumplir esta cláusula de salvaguarda del empleo, las empresas
deberán abonar las cotizaciones exoneradas, con recargo e intereses de
demora. La prestación por desempleo vinculada a los ERTE por fuerza mayor, es
decir, sin periodo de carencia y poniendo el contador a cero, resultará
aplicable solo hasta el 30 de junio, salvo para los trabajadores fijos
discontinuos, que podrán continuar percibiendo la extraordinaria hasta
el 31 de diciembre.
No podrán acogerse a los ERTE por fuerza mayor total empresas que tengan
su domicilio fiscal en paraísos fiscales y tampoco se podrán repartir
dividendos. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha valorado el acuerdo
porque dará estabilidad al proceso de desescalada, si bien ha dicho que
más allá del 30 de junio habrá que decidir qué protección se mantiene
para sectores como el turismo y el transporte de viajeros.
Para el secretario general de CCOO, Unai Sordo, la renovación de las
condiciones especiales de los ERTE hasta el 30 de junio servirá para
acompañar el proceso de vuelta a la normalidad de las empresas con un
respaldo que les permitirá mantener el empleo. El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, ha considerado que el acuerdo
es importante por el "potente mensaje de unidad que lanza", pero ha
incidido en que todavía quedan por concretar los sectores y regiones que
podrán ampliar los ERTE más allá del 30 de junio.
A su juicio, hay sectores y empresas que van a seguir muy afectados y
que deben "seguir enganchados a la fuerza mayor", como el turismo, las
aerolíneas, la hostelería, la restauración, las tiendas, las agencias de
viaje o la industrias del automóvil.