EFE | La portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha insistido hoy
en que el estado de alarma será necesario mientras deban mantenerse las
restricciones a la movilidad para luchar contra el coronavirus y ha
negado que existan razones políticas en sus prórrogas. Son razones "técnicas y sanitarias" y también jurídicas, porque, además
de ser "plenamente constitucional", es el instrumento "más garantista"
para restringir derechos fundamentales al exigir que se pronuncie el
Parlamento, algo que no ocurriría si se recurriera a otras leyes, ha
manifestado en rueda de prensa en La Moncloa.
El objetivo es que se pueda mantener "el tiempo necesario", hasta la
vuelta a la llamada nueva normalidad o hasta que la desescalada no
marque una movilidad restringida. Montero ha querido dejar claro que no todos los decretos tienen por qué
ser iguales y pueden incorporar nuevos criterios apropiados para cada
momento, como ha ocurrido en la última prórroga, al añadirse "como
elemento esencial" el principio de cogobernanza en la toma de
decisiones.
El decreto del estado de alarma, ha reiterado, "no es ningún tipo de
proyecto político": "no es un instrumento caprichoso ni es vocación de
este Gobierno mantenerlo más allá del tiempo que sea preciso para que el
trabajo realizado no se tire por tierra".