EFE | La portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha pedido hoy
actuar con lealtad y "no trasladar falsos agravios" entre territorios
durante la desescalada y ha advertido de que "forzar el ritmo nos puede
costar muy caro", tanto desde el punto de vista sanitario, en vidas
humanas, como económico.
"Lo realmente grave sería alejarse de ese criterio sanitario y dejarse
llevar por consideraciones de tipo político o de cualquier otra índole",
ha señalado en rueda de prensa en la Moncloa tras reunirse por
videoconferencia el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, con los
presidentes autonómicos.
Montero ha asegurado que entiende que pueda haber una cierta decepción
en los territorios que seguirán en la fase 0, pero ha insistido en la
prudencia: "Correr más de lo que podemos nos puede devolver a esa
casilla de salida, y eso no nos lo podemos permitir ni como país ni como
sociedad".
Ha destacado las consecuencias sanitarias, el coste en vidas humanas,
pero también las económicas y sociales, ya que para la recuperación es
muy importante -ha dicho- que no haya rebrotes, que se consoliden los
pasos y que se genere confianza. Según sus palabras, los responsables políticos que se han reunido este
domingo han coincidido en la necesidad de actuar con "máxima cautela y
lealtad" e intentar "no trasladar falsos agravios o especulaciones que
no tienen ningún fundamento en una pandemia de estas características".
"No vamos a llegar antes por correr de forma precipitada", ha reiterado la portavoz. Para avanzar en las fases de la desescalada, ha explicado, se utilizan
criterios "objetivos" relacionados con la evolución del virus en cada
territorio, la capacidad asistencial de los centros sanitarios y su
capacidad de detectar y hacer seguimiento de los casos.
Ha habido muchas reuniones bilaterales entre los técnicos del Ministerio
de Sanidad y de las comunidades autónomas y el trabajo ha sido "muy
riguroso", ha añadido Montero.