EFE | La
vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha anunciado este
miércoles que habrá que emprender "reformas legislativas importantes"
para prescindir del estado de alarma, del que el Ejecutivo pretende
salir en cuanto acabe la desescalada "en el final del mes de junio,
primeros días de julio".
En un comparecencia en la Comisión Constitucional del Senado, para
informar sobre las líneas generales de la política de su departamento,
se ha referido en concreto a afrontar "con rapidez" una reforma de la
legislación sanitaria para acabar con la vigencia del estado de alarma. Será para "pertrecharse" para pasar el verano y el
otoño, si hay algún repunte, en unas condiciones que permitan "que ya no
tenga que ser utilizado el artículo 116 de la Constitución", ha
afirmado Calvo, quien ha reclamado "consenso y acuerdo" para realizar
estos cambios, también en el ámbito de la educación.
Además, ha dicho que se harán sin "merma" de las competencias de las
comunidades autónomas para "asumir y reaccionar en términos cotidianos" a
las nuevas emergencias que puedan producirse. Calvo
ha considerado que la legislación ordinaria no permite adoptar las
"medidas precisas" ante una pandemia como la del coronavirus porque "no
está contemplada". Según ha recordado, la principal ley estatal tiene
más de 30 años, y el legislador no contempló una situación como esta
porque era "inimaginable".
Ha especificado que esta situación se planteará de
manera "rápida y urgente" porque salir de la alarma supone dotarse de
instrumentos importantes para "poder navegar cualquier situación que
vuelva a perturbarnos", en referencia a posibles repuntes.
Calvo ha reiterado que, ante esta circunstancia, los proyectos de
transformación y reforma legislativa "vendrán muy rápido" y, de hecho,
algunos de ellos ya han iniciado su trámite pero se encuentran "varados"
en el Congreso.
Y que "todo estará orientado a dos o
tres elementos que constituyen la estructura y la arquitectura de la
acción reformista" del Gobierno, como la transición ecológica ante el
cambio climático, la igualdad entre hombres y mujeres y también el
reforzamiento de los servicios públicos y el estado de bienestar. Otra de las cuestiones pendientes que Calvo ha puesto
como urgentes es la renovación de los órganos constitucionales, como el
Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), y otros que requieren una
mayoría reforzada, y ha advertido que no alcanzar un acuerdo en este
sentido supondría "incumplir la propia Constitución".
Por eso, ha dicho que es una "preocupación importante" para el Gobierno
y que "no hay excusas", ni siquiera ante esta crisis por la pandemia,
para "no alcanzar el acuerdo de renovación correspondiente".
Al final de su intervención, la vicepresidenta ha lamentado que "la
parte más penosa y dura" de esta pandemia no la ha cogido "pudiendo
ayudar" desde el Gobierno, debido a que ella misma sufrió el
coronavirus, por el que tuvo que ser hospitalizada. La Comisión ha comenzando guardando un minuto de silencio por las
víctimas del coronavirus y sus familiares, así como por los trabajadores
que abordan esta pandemia desde primera línea.