EFE | Los
asesores fiscales ven exagerada la previsión de Unidas Podemos de
recaudar 11.000 millones de euros con su propuesta de impuesto a las
grandes fortunas, una cifra que según los técnicos del Ministerio de
Hacienda podría alcanzarse si se articulara como un recargo en el actual
impuesto de patrimonio.
Unidas Podemos llevó el pasado jueves a la Comisión de Reconstrucción
del Congreso de los Diputados una propuesta de impuesto a las grandes
fortunas, aquellas de más de un millón de euros, con el objetivo de
recaudar 11.000 millones de euros anuales. Las grandes fortunas tributarían por su patrimonio,
excluyendo del importe declarado hasta 400.000 euros de vivienda
habitual, de manera progresiva: un 2 % a partir de 1 millón de euros; un
2,5 % a partir de 10 millones; un 3 % a partir de 30 millones y un 3,5 %
a partir de 100 millones.
Este impuesto vendría a
sustituir al actual impuesto de patrimonio, un tributo personal y
directo que grava el patrimonio neto de la persona -es decir, sus bienes
y derechos económicos descontadas las cargas- siempre que supere los
700.000 euros, exceptuando hasta 300.000 euros de la vivienda habitual.
En la campaña de 2018 declararon este impuesto 205.330 contribuyentes,
pero las numerosas deducciones autonómicas que existen para este tributo
limitaron su recaudación a 1.119 millones de euros.
El presidente del Registro de Economistas Asesores
Fiscales (REAF), Jesús Sanmartín, considera "una exageración" la
previsión de recaudación de Unidas Podemos, especialmente dado que la
propuesta no va acompañada de un informe. A modo de
ejemplo, Sanmartín señala que los 11.000 millones que plantea la
formación morada supondrían la mitad de lo que se recauda por impuesto
de sociedades y diez veces los ingresos por impuesto de patrimonio.
Según REAF, la recaudación de un impuesto de esas características -que,
subraya, vendría a ser un impuesto de patrimonio como el que ya existe-
sería de "como mucho" unos 4.000 millones, "siempre que la economía se
recuperase y no bajaran mucho los valores". También la presidenta de la Asociación Española de
Asesores Fiscales (Aedaf), Stella Raventós, ve "exageradas" las
previsiones de recaudación, especialmente ante la falta de concreción de
la propuesta.
Esta falta de detalle genera a su
juicio "confusión y preocupación" entre los contribuyentes, que por
ejemplo desconocen si las acciones de la empresa familiar en la que
trabajan estarían gravadas por este impuesto. Así, de
aumentar la presión fiscal, Raventós vería "más sensato" que se hiciera
a través de los impuestos que ya existen, como plantea la ministra de
Hacienda, María Jesús Montero, "siempre que no lleguemos a tipos tan
altos que sean confiscatorios".
Montero apuntó esta semana que el objetivo del Gobierno
es lograr una fiscalidad "justa" y que los que más ganan aporten más,
una meta que a su juicio puede lograrse con la modificación de impuestos
que ya existen sin necesidad de crear un tributo nuevo.
Al contrario que los asesores fiscales, los técnicos del Ministerio de
Hacienda (Gestha) sí creen que podría alcanzarse la recaudación de
11.000 millones siempre que la iniciativa se articule como un gravamen
extraordinario del impuesto de patrimonio, una especie de recargo sobre
ese tributo.
La creación de un impuesto nuevo requeriría un largo
trámite parlamentario, mientras que un gravamen extraordinario que no
permitiera exenciones se podría poner en marcha para este mismo
ejercicio, explica el secretario general de Gestha, José María
Mollinedo. Gestha calcula que el nuevo impuesto
afectaría a 114.000 personas, el 0,5 % de los contribuyentes de IRPF,
que tendrían que abonar una media de 86.000 euros adicionales al año,
una cifra que se elevaría hasta una media de 14 millones para los 89
contribuyentes que declaran un patrimonio de más de 100 millones.
La asociación estima que la aplicación de la propuesta de Unidas Podemos
sobre los declarantes del impuesto de patrimonio permitiría recaudar
9.800 millones de euros, pero admiten que el desvío con la previsión de
la formación morada puede deberse a detalles técnicos que todavía se
desconocen.