EFE | La Comisión Europea (CE) cree que está "justificado" que todos los
países de la Unión Europea mantengan políticas de apoyo fiscal para
facilitar el rebote del consumo y el crecimiento frente a la pandemia,
aunque advierte de que tendrán que volver a posiciones prudentes cuando
la situación lo permita.
Así se desprende de las recomendaciones anuales de política económica
para todos los países del bloque que publicó este martes el Ejecutivo
comunitario. Estas recomendaciones suelen centrarse en pedir a los países que cumplan
con sus objetivos de déficit y deuda, pero este año se limitan a darles
directrices sobre cómo mitigar el impacto socioeconómico de la pandemia
a corto plazo y lograr, a medio término, un crecimiento inclusivo y
sostenible que facilite las transiciones digital y ecológica.
Bruselas ha suspendido temporalmente las normas de disciplina fiscal
comunitarias para permitir a los países que acometan el gasto necesario
contra el coronavirus, por lo que no evaluará el cumplimiento de las
metas fiscales ni abrirá expedientes por exceso de déficit o deuda en
este momento.
"Una política fiscal de apoyo está justificada actualmente en todos los
estados miembros para facilitar la recuperación del consumo, el
crecimiento y la inversión", dijo en un comunicado el Ejecutivo
comunitario. La Comisión advierte, no obstante, de que "cuando lo permitan las
condiciones económicas, las políticas fiscales deberían perseguir lograr
posiciones fiscales prudentes a medio plazo y asegurar la
sostenibilidad de la deuda, mientras se fomenta la inversión".
El principal objetivo en todos los estados miembros debe ser, según la
CE, mejorar la resiliencia inmediata y a largo plazo de los sistemas
nacionales de salud, de manera que puedan estar mejor preparados para
lidiar con emergencias como la de la pandemia de coronavirus. Además, considera necesario mejorar la eficacia y la accesibilidad de un sistema sanitario de calidad.
Las recomendaciones de la CE cubren áreas como la investigación en salud
pública y la resiliencia en el sector sanitario, preservar el empleo a
través de apoyos a los ingresos de los trabajadores afectados, invertir
en la gente y en sus capacidades, respaldar al sector privado y en
particular a las pymes y actuar contra las planificaciones fiscales
agresivas y el lavado de dinero.
En concreto, en lo que se refiere al empleo, las recomendaciones por
países promueven unos acuerdos laborables flexibles y el teletrabajo, a
fin de mantener los empleos y la producción, así como el refuerzo de la
protección de todos los desempleados, al margen de su estatus laboral
anterior. Para la CE, la recuperación y la inversión deben ir "de la mano" y dar
una nueva forma la economía de la UE, que afronta también las
transiciones verde y digital.
Para "revitalizar" la economía tras la pandemia, la CE propone invertir
en proyectos sostenibles medioambientales, de energías limpias o de
infraestructuras que tengan "gran impacto social".