EFE | Nueve de cada diez profesores sufre desgaste emocional y estrés por
confinamiento, según una encuesta realizada por el sindicato CSIF a los
docentes, que lo atribuyen a tareas burocráticas excesivas,
instrucciones poco claras, falta de apoyo en el teletrabajo y carencia
de medios técnicos.
Según este sondeo, realizado entre el 15 y 21 de mayo a 10.000
profesores en activo, un 93 % de docentes manifiesta sentir angustia,
ansiedad y estrés a causa de la situación generada por el confinamiento y
un 94,46 % lamenta que la Administración no tiene en cuenta su
experiencia en la toma de decisiones.
Los profesores manifiestan en un cuestionario lanzado desde la web del
sindicato, el más representativo en las administraciones públicas, que a
las tareas burocráticas habituales que no están relacionadas con el
proceso de enseñanza se han sumado otras derivadas de la COVID-19 y de
la educación a distancia.
Así, un 77,28 % considera que las tareas burocráticas fijadas tras el
estado de alarma son ·excesivas·, mientras que una gran mayoría -un
89,11 %- está dedicando más horas al trabajo para atender a esta nueva
situación de educación a distancia con pocos medios. A la pregunta de si se está teniendo en cuenta la opinión y experiencia
del profesorado en la toma de decisiones y regulaciones normativas
adoptadas, un 94,4 % de docentes asegura que no, frente al 3,8 % que
opina lo contrario.
Además, siete de cada diez docentes creen que las instrucciones y normativas para regular el teletrabajo durante Este último trimestre de curso escolar son ·poco claras·; el 27,24 %
cree que son ·parcialmente claras y útiles, y un 2,13 % de los
encuestados defiende su utilidad. Tras estos resultados, el sindicato advierte que muchos profesionales
están al límite y los centros afrontan el final de curso y la vuelta al
cole en septiembre con mucha incertidumbre.
"Es el momento de reconocer la labor del profesorado, de eliminar o
reducir burocracia que presiona aún más y resta tiempo para lo
verdaderamente importante, que es enseñar", destaca el sindicato. Además, plantea la urgencia de acordar las condiciones sanitarias y de
prevención para la vuelta para el nuevo curso que se inicia en
septiembre, anteponiendo la seguridad de la salud pública a cualquier
otra consideración.
CSIF exige negociar un Plan de Regreso a la Actividad Laboral de
carácter Organizativo y Preventivo de obligado cumplimiento y un Plan de
Refuerzo educativo para el curso 2020-2021.
El sindicato pide a Educación que no improvise las medidas para afrontar
el próximo curso, para el que reclama un incremento de medios y de
plantillas y una inversión mínima por alumno, por ley, para el año que
viene para afrontar el coronavirus y ante eventuales recortes.