EFE | El
Gobierno vasco ha pedido al Ejecutivo central que acerque a los presos
vascos o que tengan arraigo familiar en Euskadi a cárceles de la
comunidad autónoma, tanto a los de ETA como al resto, con motivo de la
crisis sanitaria por la COVID-19, una medida que ha sido del agrado de
las organizaciones de apoyo a los reclusos, pero que ha disgustado a las
víctimas.
El secretario general de Derechos Humanos del Gobierno Vasco, Jonan
Fernández, ha justificado esta petición, en declaraciones a Radio
Euskadi, señalando que el nuevo contexto sanitario y social generado por
la lucha contra la pandemia de la COVID-19 "se va a prolongar durante
los próximos meses, probablemente, a lo largo del próximo año y medio".
"Estamos hablando de una nueva realidad. En estos momentos, hay
alrededor de 330 presos vascos o con arraigo familiar en Euskadi
diseminados por diferentes cárceles fuera de Euskadi, y eso significa
que, cada semana, más de 300 familias o allegados de esas personas
encarceladas tienen que hacer viajes por toda la geografía del Estado
para poder disfrutar de su derecho a la visita", ha indicado.
El
Gobierno vasco hizo la petición, según ha explicado posteriormente el
portavoz, Josu Erkoreka, el pasado viernes, con el apoyo de un informe
de la Dirección de Salud Pública del Gobierno Vasco que desaconseja este
tipo de "movilizaciones masivas, relevantes" de familiares de presos a
cárceles "muy lejanas" al compartirse espacios comunes en los centros
entre personas que provienen de espacios geográficos también distantes. Ha
indicado que el informe indica que "no es muy recomendable" mantener
una situación que se acentuará en el momento en el que se levante el
estado de alarma y la movilización por las diferentes provincias sea
libre.
Ha añadido que este planteamiento incluye a los presos por
todo tipo de delitos, no solo por terrorismo, y que no se circunscribe a
los presos vascos, "se plantea con respecto al colectivo de la
población penitenciaria porque se pueden dar situaciones equivalentes". La
petición ha sido bien recibida por la red de apoyo a los presos de ETA
Sare, cuya portavoz, Patricia Vélez, ha indicado que se trata de una
noticia "positiva", aunque llega "tarde", ya que "es una demanda que
realiza desde hace tiempo la sociedad civil, los sindicatos los
parlamentos vasco y navarro y las diputaciones".
También EH Bildu
ha considerado que el Gobierno Vasco ha reaccionado "tarde", aunque da
la "bienvenida" a la solicitud realizada al Ejecutivo de Pedro Sánchez.La
coalición ha sostenido que el traslado de los presos a Euskadi "es una
reclamación compartida por la gran mayoría de la sociedad vasca" y ha
añadido que ha trabajado "de manera discreta" para que "sea una
realidad".
"En ese sentido, la izquierda soberanista vasca espera
que el que se haya hecho pública esta propuesta no obstaculice el que se
convierta en realidad y se den pasos decididos en una resolución de la
situación que viven presos y familiares", ha recalcado. La
petición ha sido duramente criticada por el Colectivo de Víctimas del
Terrorismo Covite, que ha calificado de "indecente" que el Gobierno
vasco "aproveche" la crisis sanitaria "para reclamar el acercamiento a
cárceles vascas de todos los etarras presos y de cerca de un centenar de
presos comunes".
Este colectivo ha tachado de "inaceptable" el
comportamiento del Ejecutivo autonómico al que ha afeado que, hasta
ahora, "cuando exigía el acercamiento de los 'presos vascos' a cárceles
de Euskadi solo se refiriese a los reclusos de ETA". Mientras, en
el Ayuntamiento de San Sebastián, el PNV, EH Bildu y Elkarrekin Podemos
se ponían de acuerdo para suscribir una declaración en la que reclamaban
la excarcelación de los presos que por su "especial vulnerabilidad"
ante la COVID-19, corran mayor riesgo si contraen la enfermedad.