EFE | El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha resaltado hoy que en
el proceso de desescalada hay que ir con prudencia porque "no es un
sprint, sino una carrera de fondo", donde lo importante es llegar al
final "sin dar pasos en falsos que nos hagan retroceder a todos".
De esta forma se ha expresado Illa en su comparecencia semanal en la
Comisión de Sanidad, en el Congreso, en la que ha insistido en que si
bien los datos muestran una evolución "muy favorable" de la epidemia,
con "una tendencia descendente sostenida" durante las últimas nueve
semanas, el proceso de desescalada es "complejo".
Ha recordado que esta semana el Ministerio ha recibido propuestas de algunas comunidades autónomas para pasar de fase. "Quiero insistir que esta toma de decisiones se basa en un análisis
conjunto cuantitativo y cualitativo de distintos de distintos
parámetros. No de uno u otro parámetro de forma aislada", ha dicho el
ministro.
Estos indicadores están relacionados con el seguimiento de la situación
epidemiológica y del sistema de vigilancia precoz, con la existencia y
el funcionamiento de capacidades estratégicas o características propias
de cada territorio. "El proceso de desescalada es un proceso complejo en el que hay que
actuar con prudencia. No es un sprint, sino una carrera de fondo en la
que lo importante es llegar al final, sin dar pasos en falso que nos
hagan retroceder a todos", ha recalcado.
En cuanto al refuerzo de los procesos de compra de material sanitario,
ha informado de que el Ejecutivo ha distribuido en los últimos días más
de 3,3 millones de mascarillas quirúrgicas a siete comunidades, de
acuerdo a las necesidades declaradas por los territorios. El nuevo sistema de distribución planificada combina la solicitud de
cantidades concretas por parte de las autonomías y el cálculo realizado
por el Ministerio para el mantenimiento de una reserva estratégica a
nivel autonómico de, al menos, cinco semanas de consumo.
En relación a la reserva estratégica que debe haber, Illa trasladó a los
consejeros del ramo en el Consejo Interterritorial del Salud la
necesidad de que planifiquen estas reservas en cada uno de los
territorios.
Para el Ministerio, este es "un proceso imprescindible para hacer frente
a posibles necesidades futuras frente nuevas olas de COVID-19 u otras
crisis de salud pública". Sanidad, por su parte, también está desarrollando una reserva estratégica de material. En total, el Gobierno ha repartido más de 113 millones de mascarillas desde el 10 de marzo a autonomías y otros organismos.
El ministro también ha comunicado que España ya ha realizado más de 2,2
millones de pruebas diagnósticas PCR desde que comenzó la epidemia,
según los datos enviados por las comunidades. En una semana, ha proseguido, las autonomías han aumentado su capacidad
para efectuar este tipo de pruebas en un 16 %, con una media diaria de
43.000, hasta situarse en 47,2 por cada 1.000 habitantes.
Asimismo, se han realizado 1.335.070 test rápidos, con lo que hasta el
pasado jueves y desde el inicio de la pandemia, España ha hecho más de 3
millones y medio de pruebas diagnósticas.