EFE | El presidente en España de la multinacional Alcoa, Álvaro Dorado, ha
remitido una carta a los trabajadores de la planta de aluminio de San
Cibrao explicando que prevé reestructurar la actividad en la fábrica
porque "no es viable, debido a ineficiencias productivas que plantean
una situación económica insostenible".
Dorado afirma en la carta que "las circunstancias que afectan a la
planta de aluminio de San Cibrao hacen que no sea competitiva y, como
resultado, se deben tomar medidas urgentes".
Subraya que la factoría arrastra "problemas estructurales intrínsecos" y afronta "dificultades económicas permanentes".
El directivo dice que "Alcoa es consciente del impacto de este anuncio
en los empleados", por lo que asegura su deseo de haber optado por
"abrir un período de consulta informal durante aproximadamente tres
semanas para proporcionar el tiempo adecuado para explicar en detalle la
situación actual, sus motivos y para discutir alternativas y medidas".
Señala que los motivos de esa decisión radican expresamente "problemas
estructurales", como "los altos costes de energía y el bajo precio del
aluminio que, junto con el exceso de capacidad global, han causado
significativas pérdidas recurrentes, que se prevé que continúen". Precisa, asimismo, que "estos factores existían antes de la crisis de la
covid-19 y se espera que continúen después de la crisis sanitaria".
También asegura que Alcoa es consciente del "potencial impacto de estas
medidas" y que, en la medida de lo posible, intentará "minimizarlo"
mediante un "proceso de consulta con los representantes de los
trabajadores". En ese sentido, asegura que "no se ha tomado ninguna decisión ni se tomará hasta que finalicen las consultas".