EFE | La Comisión Europea (CE) propuso utilizar 31.000 millones de euros del
fondo de recuperación de la Unión Europea para movilizar 300.000
millones en inversión privada para ayudar a recapitalizar empresas que,
de no haberse visto golpeadas por la pandemia del coronavirus, serían
solventes.
La vicepresidenta de la Comisión y responsable de Competencia, Margrethe
Vestager, presentó este viernes los detalles del "Instrumento de Apoyo a
la Solvencia" que plantean para ayudar a cubrir las necesidades de
capital que tendrán las compañías europeas, que ascenderá a 720.000
millones de euros anuales en el escenario central que maneja Bruselas,
pero podría elevarse hasta los 1,2 billones de euros si hay un rebrote
del virus.
"Los masivos programas de liquidez no serán suficientes porque las
pérdidas son tan grandes que muchas reservas de capital habrán
desaparecido pronto", dijo Vestager en rueda de prensa. Si no se cubren
estas necesidades, "muchas empresas que de otro modo habrían sido
viables se enfrentarán a la quiebra y se pondrán millones de empleos en
riesgo", añadió.
Este apoyo comunitario se dirigiría a los países y sectores más
afectados por la pandemia y a los que tengan "menos posibilidades de dar
apoyo en forma de capital a sus empresas", con el fin de corregir la
desigualdad de condiciones que genera el que unos Estados tengan mucho
más margen presupuestario que otros para reflotar compañías.
Desde que Bruselas flexibilizó sus normas de Estado en marzo ha aprobado
2,1 billones de euros en ayudas públicas, de los que el 47 % son de
Alemania, el 18 % de Italia, el 16 % de Francia y en torno a un 4 % de
España. En la práctica, el programa será gestionado por el Banco Europeo de
Inversiones (BEI) bajo el Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas
(EFSI). Este utilizará los 31.000 millones presupuestados para
proporcionar financiación o garantías a fondos de inversión privados o a
los bancos nacionales de promoción.
Serán estos intermediarios los que utilicen después estas garantías para
proporcionar apoyo en forma de capital a las empresas en dificultades.
Bruselas espera que el hecho de que la UE cubra parte del riesgo les
permita atraer a más inversores privados, multiplicando así el apoyo. "La UE no comprará directamente acciones de las empresas", clarificó
Vestager, insistiendo en que no será el nivel político el que decida
dónde invertir.
La Comisión no ha determinado cuánto dinero podría destinarse a cada
país puesto que su situación podría variar con la evolución de la
pandemia, pero el EFSI definirá umbrales máximos por Estado. Además, solo podrán beneficiarse empresas establecidas en la UE, que
sean económicamente viables, no tuviesen problemas antes de finales de
2019 y no puedan conseguir el capital por si mismas, mientras que las
inversión tendrá además que apoyar los objetivos europeos de la
transición ecológica y digital.
Este Instrumento de Solvencia podrá aprobar proyectos inversiones hasta
finales de 2024, aunque la Comisión quiere que para finales de 2022 se
hayan aprobado ya el 60 % de las operaciones.
Bruselas quiere que empiece a funcionar este mismo año después del
verano, sin esperar al marco financiero 2021-2027, pero ello requiere el
visto bueno de los países y la Eurocámara.
Programa de inversiones InvestEU
La Comisión reconoce que este apoyo a la solvencia se quedará lejos de
cubrir la brecha de inversión en la UE generada por la pandemia, que
asciende a un billón de euros anuales, según sus estimaciones. En este contexto, el Ejecutivo comunitario ha propuesto también duplicar
el volumen del programa de inversiones de la UE InvestEU, que pasaría a
contar con una garantía total de 75.000 millones de euros para el
periodo 2021-2027, frente a los 38.000 millones previstos antes de la
pandemia.
El comisario de Economía, Paolo Gentiloni, explicó que con 38.000
millones de euros la idea era movilizar 650.000 millones gracias a la
inversión privada, y que ahora "con 75.000 millones de garantía, la
estimación es movilizar alrededor de 1 billón". "Es una estimación más conservadora, con un multiplicador más cauto. Creo que pueden entender bien las razones", dijo.
La nueva propuesta dobla los recursos financieros para el capítulo de
infraestructuras sostenibles y añade un nuevo capítulo para inversiones
estratégicas, enfocado en promover la autonomía de la UE en sectores
clave. El nuevo InvestEU contará así con 20.000 millones de euros en garantías
para infraestructura sostenible; 10.000 millones para investigación,
innovación y digitalización; 10.000 millones para pymes; 3.600 millones
para inversión social y capacidades, y 31.000 millones para el nuevo
apartado de inversiones estratégicas.
Su funcionamiento no cambia: se utilizará la garantía presupuestaria de
75.000 millones para atraer financiación pública y privada hacia
proyectos gestionados en su mayoría por el BEI.
La garantía será aprovisionada al 45 %, lo que significa que 34.000
millones del presupuesto comunitario se apartarán para responder a los
eventuales requerimientos. Tanto los cambios en Invest EU como el nuevo Instrumento de Solvencia se
enmarcan dentro del fondo de recuperación post-pandemia propuesto por
la Comisión, que no podrá entrar en vigor hasta ser aprobado por todos
los Estados y la Eurocámara.