EFE | El secretario general de Política de Defensa, el almirante Juan
Francisco Martínez, ha abogado hoy por aprovechar el
comportamiento ejemplar de las fuerzas armadas durante la pandemia para
tratar de mantener la financiación del sector tanto a nivel nacional
como europeo.
Una idea que también recoge un informe del Real Instituto Elcano sobre
las "Implicaciones del COVID-19 para la Defensa", coordinado por el
investigador Félix Arteaga con el objetivo de evitar que "la defensa en
Europa vuelva a ser el gran perdedor de una crisis económica". El documento ofrece una serie de recomendaciones fruto de las
aportaciones realizadas por miembros de las fuerzas armadas, la
industria y la Academia de Defensa para afrontar a corto plazo el
impacto de la pandemia.
Se apuesta por la defensa como política pública útil, incluso en crisis
que no le afectan directamente, ha explicado el secretario general de
Política de Defensa durante la presentación del informe. Ha destacado que la operación Balmis ha sido "muy ilustrativa" en España
del papel "cercano, fiable y versátil" de unas fuerzas armadas
"modernas" que ha definido como "una reserva de personas disponibles
para actuar en cualquier situación".
Además de valorar su disciplina y espíritu de sacrificio, ha resaltado
especialmente que es una organización diseñada para "sobrevivir en el
caos" y que se ha demostrado fundamental para parar la crisis en un
primer momento. A ello ha añadido su contribución a aunar voluntades y crear una solidaridad colectiva "indispensable para salir de la crisis".
Pero ha advertido de que la defensa se va a ver afectada por la "enorme
incertidumbre" económica generada por la pandemia y, en este sentido, ha
incidido en que hay que intentar mantener un "nivel de esfuerzo". "No pretendemos aprovechar la desorientación que deja la crisis en el
ciudadanos para obtener más de lo que estrictamente necesitamos ni para
obtener capacidades que hayan perdido su vigencia", ha asegurado.
De acuerdo con las recomendaciones del informe, el sector puede salir
adelante si no se le penaliza con más recortes que a los demás y si se
le ofrecen las mismas medidas de apoyo, por lo que la industria de la
defensa, como elemento importante de la economía nacional, debe acceder a
todas las ayudas industriales, ya sean nacionales o europeas.
Según el presidente de Airbus, Alberto Gutiérrez, la pandemia ha sido
"un test de estrés" también para el sector y ha destacado que las
fuerzas armadas y la industria que la soportan han demostrado "su
disponibilidad y buen hacer". Ha advertido, como también recoge el informe, de que recortar la
inversión en programas europeos pone en peligro los retornos
tecnológicos y económicos.
La gran mayoría de las industrias del sector son industrias civiles con
tecnologías duales aplicables a la defensa, precisa el documento, que
recoge también la inquietud por la continuidad de las misiones de las
fuerzas armadas en el exterior. El coordinador del informe ha precisado que, sobre todo, preocupa que
una retirada de tropas europeas e internacionales pueda reactivar la
insurgencia en el Mediterráneo, el norte de África y especialmente en el
Sahel.