EFE | La ministra de Educación y Formación Profesional (FP), Isabel Celaá, ha
propuesto que en el próximo curso los centros educativos no mezclen las
etapas educativas para perimetrar y poder actuar mejor así en el caso de
que se diera un brote de coronavirus. Lo ha asegurado este jueves en la Comisión de Educación del Senado,
donde ha anunciado que la próxima semana se reunirá con las comunidades
autónomas para concretar las medidas del nuevo curso escolar 2020-21
tras la crisis sanitaria por el coronavirus.
Celaá no ha querido adelantar el contenido de las medidas que se verán
en la Conferencia Sectorial "por respeto" al grupo de trabajo que está
elaborando todo ello. Ha recalcado que hay que combinar los requisitos sanitarios del
Ministerio de Sanidad con otros requerimientos, por ejemplo, en cuanto a
habilitar más espacios en los centros educativos ante las medidas de
seguridad e higiene.
"Tenemos que esperar a la evolución de la pandemia porque no es un
motivo educativo sino sanitario, y lo primero es salvaguardar la salud
de alumnos, docentes y sus familias", ha explicado para luego añadir:
"La educación no está en crisis de ninguna de las maneras; tenemos una
crisis sanitaria". El objetivo -ha continuado- es que exista el próximo curso "la mayor
presencialidad posible" y ver cómo articular la distancia interpersonal
de seguridad, maximizando, por ejemplo, todos los espacios de los
centros para que estén a disposición del alumnado.
No obstante, ante la "incertidumbre" mostrada por senadores de algunos
partidos, Celaá ha subrayado: "El curso se va abrir en septiembre, salvo
que Sanidad nos diga que no se puede abrir". Ha recordado asimismo que cada comunidad podrá elegir la fecha de
apertura del nuevo curso dentro de un abanico de días, teniendo siempre
en cuenta que deben cumplirse 175 días lectivos como mínimo.
Además de instar a que haya un reconocimiento público a los docentes
cuando "todo esto acabe", ha destacado la importancia de la
digitalización, animando a que se acabe con la brecha digital, que
también se ha descubierto ahora en otros países europeos. Por ello, se ha elaborado un Plan de digitalización y se va a desarrollar, entre otras cosas, una Red de Aulas del Futuro.
Ante las críticas de la oposición, la ministra ha insistido en defender
la reforma educativa o Lomloe, que sigue en plazo de enmiendas
parciales, y ha negado que se esté llevando de "tapadillo" durante esta
crisis. Asimismo, de nuevo ha negado que ataque a la educación concertada o los centros de Educación Especial.
El PP ha sido el más crítico con el trabajo de Celaá, a la que ha
achacado que de 300 preguntas hechas en el Senado solo haya recibido una
respuesta. Según la ministra, ninguna pregunta "está fuera de plazo" y se ha referido a la cantidad de trabajo en el Ministerio. El PP le ha espetado que puede llegar a convertirse en la "peor ministra
de Educación de la historia" y ha criticado que no haya protocolos aún
para el próximo curso.
El PSOE ha dicho que "el PP intenta pasar a Vox por la derecha" y ha
pedido que "no se utilice la educación para sacar rédito político". Para Junts per Catalunya, en Cataluña no hay adoctrinamiento sino lo
contrario, fines políticos que les acusan de ello y hacen responsables a
los docentes, que, "tras ser acusados de graves delitos", luego se
archivan.
Desde la Izquierda Confederal se ha llamado la atención sobre la
segregación por motivos socioeconómicos, los centros concertados que son
solo un negocio o la necesidad de que las Matemáticas y la Filosofía
tengan su importancia en la Lomloe. EL PNV ha insistido en defender el respeto competencial, mientras que Esquerra ha instado a derogar la Lomce "de inmediato".
Celaá ha aseverado que "el adoctrinamiento es lo contrario de la
educación", aunque ha defendido la educación afectivosexual en las aulas
ante el rechazo de Vox y de UPN, que, al igual que Ciudadanos, han
pedido asimismo que se defienda el castellano en la enseñanza como
elección de los padres. Ha afirmado que se va a fortalecer el sistema educativo en Ceuta y
Melilla y, entre otros muchos temas, ha dicho que "a nadie" se le va a
proporcionar una titulación con suspensos y que no ha cambiado la
normativa vigente sobre ello.
Por otro lado, respecto a la FP, Celaá ha comentado que impulsará la
acreditación de competencias profesionales adquiridas mediante la
experiencia laboral entre los trabajadores sin titulación. Y ha lamentado y pedido perdón "públicamente" por el incidente, el
pasado abril, en el programa del Ministerio y RTVE "Aprendemos en casa",
en el que apareció un vídeo que usaba como ejemplos declaraciones del
expresidente del Gobierno Mariano Rajoy.