EFE | La
Unión Europea lamentó este viernes la falta de avances "significativos"
en la negociación sobre la futura relación con el Reino Unido tras el
"brexit", al finalizar una nueva tanda de conversaciones entre Londres y
Bruselas.
"Esta semana no ha habido progresos significativos", declaró el
negociador comunitario, Michel Barnier, durante una rueda de prensa tras
la cuarta ronda negociadora con el Reino Unido, celebrada entre el
martes y el viernes por videoconferencia debido a la pandemia de
coronavirus. Su homólogo británico, David Frost, coincidió al señalar en un
comunicado que los avances "siguen siendo limitados", pese a admitir que
el tono del diálogo ha sido "positivo".
Bruselas considera que la negociación con Londres debe lograr
avances en paralelo en las principales áreas de la futura relación, como
la pesca, la competencia justa, la cooperación judicial y policial en
materia penal o la gobernanza del nuevo pacto.
Barnier precisó este vieres que en el ámbito de la pesca el Reino
Unido insiste en condicionar el acceso a las aguas británicas a una
negociación anual sobre las cuotas pesqueras, lo cual es "imposible,
incluso técnicamente imposible" para la Unión Europea, recalcó el
político francés.
La UE aspiraba a cerrar el convenio pesquero para el 1 de julio, pero
Barnier asumió que "parece claro" que no se logrará ese objetivo y
recordó que sin un pacto pesquero, la UE no cerrará un tratado comercial
con el Reino Unido.
En cuanto a las condiciones para garantizar una competencia justa,
el exministro galo subrayó que no se ha realizado "progreso alguno", y
tampoco comunicó avances en la gobernanza del acuerdo.
En el caso de la cooperación judicial y policial en materia penal, sí
reconoció que la discusión fue "un poco más constructiva" en lo
relativo al compromiso del Reino Unido con la Convención Europea de
Derechos Humanos, pero dijo que quedan "importantes preguntas sobre cómo
reflejar ese compromiso" en el pacto.
Barnier criticó al Gobierno británico por dar "marcha atrás" en los
compromisos que había asumido en la declaración política sobre la futura
relación, un documento que acompaña al acuerdo de retirada y fija las
líneas generales sobre los nuevos vínculos entre la UE y el Reino Unido,
que deben concretarse en la negociación actual.
En ese sentido, lamentó las dificultades para acercar las posturas
de Londres y Bruselas sobre los estándares para garantizar una
competencia justa, la seguridad en el ámbito nuclear o la lucha contra
el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
Ante la falta de avances, el político afirmó que no se puede "seguir
eternamente así, más aún cuando los británicos rechazan extender el
periodo de transición".
Tras la salida del Reino Unido del club comunitario el pasado 31 de
enero, comenzó una transición de once meses, hasta el 31 de diciembre de
2020, en la que se sigue aplicando la legislación comunitaria en el
territorio británico y se negocia un acuerdo sobre la nueva relación.
Antes de que empiece julio, Londres puede solicitar prolongar ese
periodo por uno o dos años, hasta finales de 2021 o 2022, pero el
Ejecutivo británico rechaza esa opción.
Barnier, por su parte, recordó que Bruselas "siempre ha estado
abierta" a extender la transición, pero que si Londres sigue descartando
esa posibilidad y abandona el mercado único y la unión aduanera el
próximo 31 de diciembre, entonces el nuevo pacto deberá estar concluido
el 31 de octubre "como muy tarde", en algo menos de cinco meses, puesto
que después debe llevarse a cabo el proceso de ratificación del
convenio.
En cualquier caso, aseguró no dudar de que si se mantiene el
"respeto mutuo" y la "serenidad", se logrará un "terreno de
entendimiento" durante el verano o a principios de otoño y, "finalmente,
un acuerdo".
Antes de que empiece julio y se agote el plazo para pedir la
extensión de la transición, se celebrará una reunión de alto nivel entre
el Reino Unido y la UE en la que se repasará el estado de las
conversaciones.
El negociador europeo apuntó que aún se debe fijar la modalidad y la
fecha exacta de esa cita. No obstante, mencionó que está prevista la
presencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen,
los dirigentes europeos y el primer ministro británico, Boris Johnson.
Agregó, asimismo, que en los próximos días se deberá fijar el
calendario y modalidad de las próximas rondas negociadoras, y adelantó
que en la próxima tanda, en torno a finales de junio, optarán por un
formato "más restringido, más concentrado, para trabajar de forma
intensa en los puntos difíciles".
También dijo esperar que para finales de junio sea posible mantener
una reunión presencial y no virtual, como en los últimos meses.