EFE | La
ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha asegurado que
el Gobierno quiere regular el teletrabajo garantizando los derechos de
los trabajadores y desarrollar un programa de corresponsabilidad de
cuidados. En su intervención ante la Comisión para la Reconstrucción Social y
Económica en el Congreso de los Diputados, la ministra de Trabajo ha
manifestado la intención del Ejecutivo de que el trabajo no se reduzca
sólo al empleo, sino que incluya también todas las tareas de cuidados.
"No podemos ordenar el trabajo productivo de una
sociedad ajenas al trabajo reproductivo que le da sustento", ha dicho
Díaz, al tiempo que ha urgido a legislar de forma urgente el trabajo a
distancia porque conlleva elevados "riegos de aislamiento social,
digital y psicosocial". Así, el Gobierno quiere
regular los derechos de compatibilidad de los descansos diarios,
semanales y mensuales, de conciliación, de desconexión y de prevención
de riesgos laborales.
Trabajo también prepara otra
norma para la figura del trabajador en plataformas digitales, los
llamados "riders", recuperando su laboralidad y los derechos asociados. Ambos proyectos normativos están siendo sometidos a
consulta pública, serán sometidos al diálogo social y verán la luz vía
proyectos de ley, con el objetivo de que "los enmienden y mejoren".
Asimismo, Díaz ha señalado la negociación de dos reales decretos que
desarrollen las normas de igualdad retributiva y los planes de igualdad,
y que verán la luz "en los próximos días". La
titular de Trabajo ha apuntado también a la intención del Gobierno de
reformular el sistema de protección en su fase asistencial, con un
cambio en el subsidio de desempleo, simplificando su estructura,
llegando a más gente y facilitando los criterios de acceso.
Este nuevo modelo de subsidio aportará mayor seguridad
jurídica, que refuerce la protección, que mejore la cobertura, "evitando
los riesgos de conflicto competencial con otros programas de rentas". También quiere equiparar los derechos de las trabajadoras del hogar, con una adecuada protección y seguridad laboral.
"Necesitamos una política económica que estimule la actividad
empresarial, una política social que garantice que nadie quede atrás,
pero también una política laboral que promueva el empleo de calidad", ha
dejado claro la ministra, quien ha optado por asegurar la seguridad
jurídica para unas relaciones laborales justas y estables. Así, ha abogado por garantizar derechos, convertir los
contratos indefinidos en norma y recuperar la causalidad de los despidos
y de los contratos.
En la anterior crisis, ha dicho
Díaz, se "desmontó el modelo laboral que establecía nuestra
Constitución, vaciando de contenido el derecho laboral, las políticas de
trabajo e impidiendo que los agentes sociales pudiesen jugar su papel".
Esto ha supuesto que, "ante cualquier turbulencia económica, los
contratos precarios se convierten en desempleo", mostrando así "lo
inestable de nuestro modelo laboral y lo vulnerables que son nuestros
trabajadores".
Desde que comenzó la crisis del
coronavirus se destruyeron casi 900.000 empleos, de los que 4 de cada 5
eran precarios, ha dicho la ministra, y ha añadido que si entre los
indefinidos se ha perdido poco más del 1 % del empleo, entre los
temporales la caída ha sido cercana al 15 %.