EFE | El candidato del PPdeG, Núñez Feijóo, mantuvo una intensa agenda,
con retransmisiones televisivas en directo, por la gestión de la
pandemia en su calidad de presidente de la Xunta. Sus rivales este 12J
recurrieron a la tecnología para mantenerse activos. La vuelta a la ‘nueva normalidad’ en la que Galicia entró el pasado
lunes está siendo lenta y pausada para buena parte de los ciudadanos,
entre los que, desde luego, no se encuentran los aspirantes a la
presidencia del Gobierno autonómico, pues todos, como sus asesores han
contado a Efe, han retomado con intensidad la agenda que un patógeno
frenó en seco hace tres meses.
A principios de marzo, antes incluso del estado de
alarma, la precampaña de los frustrados comicios del 5 de abril sufrió
un parón brusco. Hoy, entre muchas medidas de seguridad, todos los que
están en esa batalla han vuelto a engrasar su maquinaria electoral.
Con todo, el periodo de confinamiento no fue, ni mucho menos, tiempo de
descanso para los líderes de los principales partidos de Galicia que,
de una forma u otra, han estado permanentemente conectados mediante el
uso de diferentes dispositivos.
Pese a que la
actualidad política y electoral desapareciese de la escena, máxime
después de que el 17 de marzo quedasen suspendidos los comicios
previstos para abril, el contacto entre los candidatos fue más estrecho
de lo que era antes de la pandemia. Una vez decretada
la alerta sanitaria en Galicia, Núñez Feijóo decidió asumir todo el
protagonismo del Gobierno gallego al entender, y son sus propias
palabras, que “una pandemia no se delega”.
De forma
semanal, se ha estado entrevistando Feijóo con los comités de expertos
sanitarios y económicos y ha participado en los encuentros de cada
domingo con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aparte de
presidir la reunión habitual del Consello de la Xunta para aprobar las
medidas que Galicia debía activar por la necesidad de hacer frente a la
Covid-19. El 18 de mayo hizo uso de su prerrogativa
como máximo mandatario autonómico y marcó en rojo el segundo domingo de
julio como fecha de los comicios; esto suscitó rechazo entre sus
contrincantes, que han atacado a Feijóo, además, por las múltiples horas
de las que se ha servido para dirigirse a la población gallega.
Desde las sedes del resto de partidos no tenían esa posibilidad,
aducen, pero el ritmo de trabajo ha sido, aunque menos visible, intenso.
Unos y otros se han afanado en elaborar un programa electoral que sirva
para afrontar la situación posterior a la emergencia sanitaria.
Gonzalo Caballero, el líder del PSdeG, afrontó los primeros días del
confinamiento con su familia en la residencia que posee en la ciudad de
Vigo y de la que no salió hasta que las obligaciones políticas se lo
exigieron.
Como es el portavoz del grupo de los
socialistas en el Parlamento, se desplazó a Compostela para participar
en las respectivas reuniones de la Diputación Permanente que acogió la
Cámara. En el ámbito orgánico, las circunstancias
obligaron a que el PSdeG celebrase la primera reunión telemática de su
Ejecutiva, algo hasta entonces insólito en la historia de la formación
gallega. Una vez se avanzó en la desescalada, Caballero recuperó
enseguida su ronda habitual de contactos con los cargos institucionales y
con los distintos sectores de la ciudadanía de Galicia con el objetivo
de movilizar al electorado progresista.
Antón
Gómez-Reino, el candidato de Galicia en Común-Anova Mareas fue el
primero de todos en ponerse en cuarentena tras haber dado positivo por
coronavirus. Las reuniones con su equipo y sus encuentros con la
militancia fueron, por tanto, siempre de forma telemática desde su
domicilio en A Coruña. En el enclaustramiento vivió
un momento muy feliz, pero tuvo que conformarse con las imágenes que
llegaron a su pantalla. El 6 de abril nació su segunda hija, una niña
llamada Maitén, a la cual todavía no conoce porque llegó al mundo en
Argentina, de donde es natural la madre de la pequeña.
Con la reactivación de la actividad en el Congreso de los Diputados,
Gómez-Reino se desplazó en varias ocasiones a Madrid, donde mantiene el
acta y ejerce como presidente de la Comisión de Trabajo, Inclusión,
Seguridad Social y Migraciones. En el terreno
personal, la líder del BNG, Ana Pontón, aprovechó para pasar tiempo con
su bebé, Icía, que nació el pasado enero. Su compañero y ella la
cuidaron en su casa de Santiago de Compostela.
Precisamente desde allí trabajó de forma telemática todos los días,
incluidos fines de semana y festivos de Semana Santa. La formación
nacionalista se reunió con representantes de multitud de sectores para
dar forma a un nuevo programa electoral porque, entiende Pontón, las
necesidades no son las mismas ahora que hace tres meses.
Una vez se permitió la movilidad entre provincias, la candidata del
Bloque aprovechó para ver a sus parientes en Sarria (Lugo), a quienes en
esta etapa, aunque con menores restricciones, no podrá dedicar por
razones evidentes el tiempo que le gustaría.
La
cuarentena fue un momento de reflexión para el candidato de la Marea
Galeguista, Pancho Casal, que tras implicarse en las negociaciones para
la suspensión y posterior reactivación de los comicios, optó por
presentarse a las elecciones del 12 de julio pese a que su formación no
concurría a los comicios previstos para el 5 de abril.
A la periodista Beatriz Pino, candidata de Ciudadanos, el decreto del
estado de alarma la sorprendió en Madrid, por lo que convirtió el salón
de su piso en una especie de sede en la que organizar reuniones y
encuentros virtuales.
De vuelta en Galicia, sus salidas son limitadas todavía, pero piensa consagrarse, y de lleno, a la hazaña del 12J.