EFE | La
morosidad de la banca española ha seguido mejorando en abril, hasta el
4,75 %, su mínimo en casi diez años, favorecidas por las moratorias y
las líneas ICO para pymes y empresas aprobadas por el Gobierno para
afrontar el embiste del COVID-19.
Los expertos consultados por Efe calculan que este indicador, que mide
el crédito impagado frente al volumen total concedido, no empezará a
subir con ganas al menos hasta noviembre o diciembre, datos que se
conocerán un par de meses después, y creen que las mayores subidas serán
en 2021, aunque no se superará el récord del 13,61 % alcanzado en 2013.
Las medidas del Gobierno retrasas los impagos
De momento, tanto los créditos avalados por el Instituto de Crédito
Oficial (ICO) como las moratorias para hipotecas y créditos para consumo
retrasan los impagos y están conteniendo el avance de la mora, así como
los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), que permiten
que los trabajadores sigan cobrando un sueldo y las empresas atendiendo
sus compromisos crediticios.
Los bancos españoles concedieron a sus clientes 65.559
moratorias en el pago de hipotecas hasta el 30 de abril, un 29 % de las
228.322 solicitudes que recibieron, de acuerdo con los criterios
establecidos en las medidas de apoyo a familias, trabajadores y
colectivos vulnerables aprobadas por el Gobierno. La
situación cambiará cuando finalicen todas estas medidas, que se
incluyeron, junto con muchas otras, en el real decreto aprobado en marzo
que regularizó el estado de alarma -en vigor hasta ayer-, ya que, por
ejemplo, habrá que ver si los trabajadores afectados por ERTE pierden su
empleo, al transformarse estos en ERE (Expedientes de Regulación de
Empleo), señalan los expertos.
De momento, la
morosidad siguió mejorando en abril, en pleno estado de alarma y ya con
el desempleo en aumento, pero en esta ocasión se debió al incremento del
crédito en vigor, que se situó en 1,212 billones, frente a los 1,195
billones del mes anterior, ayudado por las citadas líneas ICO para
pequeñas y medianas empresas (pymes) y autónomos, que superaban los
22.000 millones de euros al finalizar el mes. El
saldo de créditos dudosos que soportaban las entidades españolas se
elevó ligeramente, hasta los 57.590 millones de euros, desde los 57.340
millones del mes anterior.
La banca reacciona elevando sus provisiones
Para contener en lo posible un nuevo incremento desorbitado de los
impagos, los bancos españoles han reaccionado provisionando pérdidas
esperadas de forma considerable desde el primer trimestre del año,
explican los expertos, que prevén que los repuntes empezarán en los
créditos para consumo, pero sus efectos serán más devastadores en el
crédito al sector empresarial.
En comparación
interanual, la morosidad ha mejorado en 0,95 puntos, aunque el saldo de
impagados era bastante más elevado entonces (68.844 millones).
El Banco de España publica cada mes, junto con el dato global del
sector, la morosidad agregada de bancos, cajas y cooperativas (cajas
rurales), por un lado, y, por otro, la de los establecimientos
financieros de crédito (EFC), que financian la compra de grandes bienes
de consumo.
La mora conjunta de bancos, cajas y
cooperativas también mejoró, en cuatro centésimas, hasta el 4,71 %,
mientras que en comparación interanual la caída fue de un punto
porcentual. En los EFC, especialistas en financiar
grandes bienes de consumo, la mora se mantuvo en el 6 %, nivel que no
alcanzaba desde noviembre de 2017, también ayudada por las moratorias
para los créditos con esta finalidad.
Por sectores, la morosidad sigue mejorando
El Banco de España también ha publicado hoy los datos
sectoriales, es decir, atendiendo a la finalidad del crédito, pero éstos
se publican a trimestre vencido, por lo que son los relativos al primer
trimestre de 2020. La mora de las hipotecas empeoró
ligeramente en marzo, hasta el 3,49 % desde el 3,47 % anterior, debido
al incremento de los impagos en más de 26.000 millones, en tanto que el
crédito al consumo se mantuvo cerca del 5 % y el concedido al sector
promotor bajó del 5,24 % al 5,18 %.