EFE | La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha pedido hoy prudencia para evitar nuevos brotes de coronavirus y ha advertido
de que, si fuera necesario, el Ejecutivo volverá a ser "contundente" y
podría decretar de nuevo el estado de alarma para impedir la movilidad
de los ciudadanos.
"Si llegara el momento de que tengamos una situación grave, el Gobierno
puede decretar perfectamente la alarma en una parte del territorio, sino
en todo", ha avisado Calvo en Antena 3.
Actualmente, hay 36 brotes activos, de los que una docena están
controlados, y en principio, según la vicepresidenta, no es necesario
ninguna medida más allá que la sanitaria y, en algún caso, regresar a
una fase de restricciones.
Ha asegurado que se está dentro de lo previsible y ha insistido en la
necesidad de reaccionar rápidamente ante los síntomas y comunicarlos
inmediatamente para que se pueda ser eficaz en la respuesta. Calvo ha defendido la reapertura de Barajas, una decisión que, ha
recalcado, se ha adoptado dentro del contexto de la Unión Europea, y ha
destacado que el aeropuerto madrileño tiene en estos momentos las mismas
medidas que el resto de los europeos.
Ha considerado un "dislate" comparar el 8 de marzo con el aeropuerto,
como ha hecho el secretario general del PP, Teodoro García Egea, y ha
pedido a la oposición "solidaridad con el Gobierno", que en este asunto
"no tiene ninguna posición partidista". La vicepresidenta ha incidido en que "el PP tiene que arropar a su país,
no a su Gobierno, en Europa" y rectificar sus posiciones y ha
considerado que su apoyo a la candidatura de la vicepresidenta tercera,
Nadia Calviño, para presidir el Europgrupo puede ser un indicio de que
puede estar virando en sus planteamientos.
En este sentido, ha valorado la posibilidad de que los populares
pudieran respaldar este jueves la convalidación del decreto sobre la
"nueva normalidad" y, en alusión a ERC y Ciudadanos, ha mostrado su
preocupación por que los partidos de la oposición de dediquen a
"cruzarse vetos". Ha insistido en que son tiempos de ceder en las posiciones y que el
Gobierno hablará con todos los partidos, excepto con quienes se sitúan
en la "negación absoluta" como Vox, cuya negativa a acudir al homenaje a
las víctimas ha criticado.
Especialmente, se ha dirigido al partido republicano catalán y ha dicho
que "es el momento de que ERC entienda que Cataluña también tiene un
problema importantísimo con la pandemia y que Ciudadanos ha decidido
ser, como ellos mismos dicen, útiles".