EFE | El importe de las pensiones públicas que abona el Estado comienza a
subir lentamente después de reflejar los peores efectos de la crisis
sanitaria del coronavirus, con miles de fallecidos entre los meses de
marzo y abril, los más duros de la pandemia. En junio, la Seguridad
Social ha contabilizado 603 prestaciones más que en mayo, lo que
representa el primer alza en el número de pagas a abonar a los
ciudadanos con ese derecho tras tres meses consecutivos de caída.
La
nómina de las pensiones ha reflejado milimétricamente la situación por
la que ha atravesado todo el país desde que el coronavirus impactó de
lleno en el sistema sanitario a mediados de marzo. Con fecha de 1 de
mayo, el sistema contaba con 9,75 millones de prestaciones, lo que
implicaba 38.508 menos que en el mes anterior, fruto de las bajas
motivadas por los fallecimientos de ancianos. En ese momento, también
descendió el importe global de pensiones en un 0,3%.
En
cualquier caso, la Seguridad Social aclara que durante mayo se
produjeron unas 40.000 bajas de pensiones (un 42 % menos que en abril),
según los cálculos en base a los datos proporcionados por la Seguridad
Social, lo que refleja el efecto que la mortandad por la Covid-19 tuvo,
especialmente, sobre el colectivo de mayor edad. El
sistema contaba a comienzos de este mes con 9.754.740 pensiones
contributivas, 603 prestaciones más que en mayo, lo que implicó un gasto
de 9.862,35 millones de euros (0,1% más), al que se suman otros
9.586,31 millones correspondientes a la paga extraordinaria de verano,
que ya se ha abonado.
El
confinamiento y el cierre de oficinas de la Seguridad Social afectó al
número de altas durante mayo (40.569), que creció un 30% respecto a
abril, aunque disminuyó un 23,4 % frente al año pasado, debido a las
menores solicitudes de todas las clases de prestación salvo en viudedad,
que aumentó un 10 % respecto a hace un año.En los cinco primeros
meses del año, han causado alta 198.465 nuevas pensiones, lo que supone
un descenso del 22,4% respecto al mismo periodo del año pasado, en
tanto que se dieron de baja 245.694 pensiones, un 16,2% más que el año
anterior.
Del
gasto total en pensiones abonado el 1 de junio, más de dos tercios de
la nómina se destinaron al abono de las pensiones de jubilación, cuyo
montante ascendió a 7.057 millones, una cuantía que ha crecido un 2,84%
en los últimos 12 meses. Del total de pensiones contributivas, 6.074.345
fueron por jubilación, 2.346.038 correspondieron a prestaciones de
viudedad; 951.530, a incapacidad permanente; 339.906, a orfandad, y
42.921, a favor de familiares.La pensión media del sistema
alcanzó los 1.011,03 euros mensuales, lo que supuso un aumento
interanual del 2%, mientras que la pensión media de jubilación ascendió a
1.161,88 euros, un 2% más respecto al año pasado.
Las pensiones
correspondientes a las nuevas altas de jubilación fueron de 1.433 euros
al mes en mayo, por encima de la media del sistema y un 10,6% superior
al importe de las nuevas pensiones en 2019.