EFE | Alonso, que el 29 de este mes cumplirá 39 años, se despidió de la
división de honor del automovilismo -con las 32 victorias que cuenta
España en toda su historia- a finales de 2018, en Abu Dabi. Lo hizo con
un 'Hasta luego' que evidenciaba que la puerta no se cerraba del todo.
Dando arranque a todo tipo de rumores que al fin se cerraron este
miércoles con el anuncio de que se pondrá de nuevo a los mandos de un F1
con el que equipo con el que se consagró.
Sus dos títulos
A
lo largo de una brillante trayectoria que lo pudo haber sido aun más,
el genial piloto asturiano pilotó cinco años en Ferrari y otros tantos
en McLaren, las dos escuderías más laureadas de la historia de la
Fórmula Uno. Pero más de la mitad de sus triunfos y sus dos títulos
mundiales (2005 y 2006) los festejó con Renault, que este miércoles
anunció la reunión que supondrá su retorno a la F1.
Si Carlos
Sainz protagonizó la gran noticia del confinamiento, al anunciarse su
fichaje para el año próximo con Ferrari, Alonso -que en 2005 destronó al
alemán Michael Schumacher, único séptuple campeón mundial de la
historia- acaba de protagonizar el 'bombazo' informativo del arranque de
un Mundial marcado por la pandemia del covid-19 y que se abrió, el
pasado domingo, con triunfo del finés Valtteri Bottas (Mercedes) en
Austria, que el próximo fin de semana albergará la segunda prueba del
certamen.
EL 'bombazo' del año
El
mismo día que se anunció que Sainz sustituiría al alemán Sebastian
Vettel y se convertiría, a partir del año próximo, en el tercer español
-después del Marqués de Portago y del propio Alonso- en ser piloto de F1
de Ferrari, McLaren hizo pública la noticia de que el hueco que dejaría
libre el talentoso piloto madrileño en la escudería de Woking lo
ocuparía el australiano Daniel Ricciardo.
Ricciardo -que abandonó
el pasado domingo en Austria- corre para Renault, que aún no había
anunciado quién sería el año próximo el compañero del 'retornado'
francés Esteban Ocon -octavo en el Red Bull Ring- en la escudería gala.
Acrecentando así los habituales rumores en torno a Alonso, que se
reforzaron durante las últimas jornadas apuntando hacia la marca del
rombo.
Cedido primero a Minardi
Después
de destacar en la Fórmula 3000 -actual Fórmula 2-, con triunfo en Spa,
Fernando dio el salto a la F1 de la mano del Flavio Briatore,
descubridor asimismo de Schumacher, con el que éste ganó sus dos
primeros Mundiales -1994 y 95, en Benetton- antes de firmar su racha
triunfal de cinco títulos seguidos con Ferrari (2000-04).
Briatore
lo cedió Minardi, la escudería con la que el ovetense sobresalió en el
peor coche de la parrilla -con el que logró ser décimo, en Hockenheim
(Alemania) el día de su vigésimo cumpleaños-. El año siguiente fue probador con la escudería del rombo y nada más
sentarse al volante del Renault, empezó a batir, en 2003, todas las
plusmarcas de juventud. Entre ellos, los de 'pole' y podio -en la
segunda prueba del año, en (Malasia)-, que lograría con 21 años. En
Sepang, donde más adelante acabaría ganando tres veces con tres coches
distintos, el genio astur firmó, en dos días seguidos, la primera de sus
22 'poles' y el primero de sus 97 podios en F1.
Récords de precocidad
Semanas
después, en plena generación de la 'Alonsomanía', se convirtió en el
más joven en marcar la vuelta rápida -en Canadá, donde logró la primera
de sus 23-; meses antes de proclamarse, en ese momento, el ganador más
joven de la historia: un hito que logró en agosto de ese año en el Gran
Premio de Hungría, donde obtuvo el primero de sus 32 triunfos: todos los
que cuenta España hasta la fecha.
Ese día, en el Hungaroring -en
presencia de José Luis, el padre que al mismo tiempo educó al campeón-,
Alonso ganó desde la 'pole' y doblando en carrera a Schumacher. Nada
menos que al 'Kaiser'. Con el que dos años después libraría épica
batalla en el Gran Premio de San Marino (en Imola), antes de ganar su
primer título mundial.
2005: se convierte en el más joven campeón del mundo de F1
Alonso
aseguró matemáticamente la corona en Brasil, el país de Emerson
Fittipaldi, hasta ese momento el campeón más joven y al que le arrebató
ese récord. Acababa de ser galardonado con el Premio Príncipe (ahora
Princesa) de Asturias de los Deportes; y justo antes de consumar una
gesta inimaginable cinco años antes en España había declarado en
entrevista exclusiva con la Agencia EFE en el circuito de Interlagos
(Sao Paulo) que el título -que "sólo" dedicaba a su "familia y amigos"-
tenía "mucho más valor" con Schumacher en pista.
Asegurado el
Mundial -que confirmó en la antepenúltima carrera- se permitió un
adelantamiento "imposible" al 'Kaiser' en la 130R de Suzuka (Japón),
donde al año siguiente lo presionó de tal manera que el alemán rompió el
motor del Ferrari y el genio astur se convirtió en el más joven
bicampeón de la historia en ese momento.
Se va de McLaren, pero regresa en 2008
McLaren
se llevó su número 1 a Woking, pero tras una temporada pésimamente
gestionada por el inglés Ron Dennis -la del debut de su compatriota el
ahora séxtuple campeón mundial Lewis Hamilton-, el equipo perdió los dos
títulos, el de constructores y el de pilotos; y a Alonso le privaron
del suyo, en una negra jornada en las afueras de Budapest en la que
estalló la guerra civil interna en el equipo.
Fernando había
firmado tres años con McLaren, pero la situación era más que
insostenible en el equipo inglés y después de un 2007 que acabó como el
rosario de la aurora comenzó su segundo periplo en Renault: el de 2008 y
2009 -previo a su fichaje por Ferrari-. En el que, con otras dos (en
Singapur y en Japón) elevó a 17 su relación de victorias para la
escudería francesa.
En Ferrari no mejoró
Una
cifra que no superó con el equipo de Maranello. Para la 'Scuderia'
festejó once victorias, entre ellas la de 2010 en Monza, la última de un
coche rojo en el santuario ferrarista hasta que el año pasado volviese a
ganar el Gran Premio de Italia el monegasco Charles Leclerc. Si su
quinto año en Ferrari pareció flojo, los cuatro siguientes, de nuevo en
McLaren -equipo para el que en 2007 ganó cuatro veces-, se convirtieron
en una auténtica pesadilla.
Así que, después de 314 Grandes
Premios, con dos títulos, tres subcampeonatos y otro año más en el que
se quedó a un solo punto del campeón -2007, cuando el finlandés Kimi
Raikkonen ganó el último título de Ferrari hasta la fecha-, Fernando
dijo 'Hasta Luego'.
Mundial de resistencia
Probó
con éxito otras experiencias. Destacó como debutante en el pasado
Dakar, después de proclamarse, asimismo con Toyota, campeón mundial de
Resistencia (WEC), en un campeonato en el repitió triunfo (la
Super-temporada 2019-20) en las 24 Horas de Le Mans (Francia).
Algo
que, después de haberse anotado (asimismo dos veces) el Gran Premio de
Mónaco, le permitirá optar de nuevo a la Triple Corona, el próximo 23 de
agosto, en las 500 Millas de Indianápolis (EEUU). Donde, con un
McLaren-Chevrolet, apuntará de nuevo a la gesta que hasta la fecha sólo
ha completado el inglés Graham Hill.
Después de las 500 millas de Indy se centrará en la F1
Alonso,
que, según confirmaron a Efe fuentes próximas al campeón asturiano,
reforzó la idea de un hipotético regreso durante el último Gran Premio
del año pasado, en Abu Dabi -al que acudió como embajador de McLaren- se
centrará de nuevo en la F1 después de competir Motor Speedway de
Indianápolis.
Con miras al 2022
El
regreso a Renault no deja de tener su lógica si se tiene en cuenta que
el representante de Alonso, Luis García Abad, desde hace más de tres
lustros el hombre fuerte del entorno del genio astur, trabaja desde hace
tres años como consultor de desarrollo de negocios de la marca del
rombo.
En la que, no obstante y sobre el papel, no debería aspirar
a grandes resultados hasta 2022, ya que el cambio de reglamento
previsto para el año próximo se pospuso una temporada causa del
COVID-19. El límite presupuestario derivado de la pandemia, que
deberían reducir las diferencias entre equipos, también favorecería los
intereses deportivos del genio astur: a partir de 2021 con Sainz en
Ferrari y Alonso apuntando alto en Renault, España volverá a tener un
rol destacado en la Fórmula Uno.