EFE | El
acuerdo para el fondo de recuperación europeo ha sido valorado tanto
por empresarios como por sindicatos, si bien los primeros confían en que
sirva paran relanzar el sector privado y asumir reformas estructurales,
mientras que los segundos esperan un refuerzo de lo público y una
mejora de la cohesión social.
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha subrayado en la Cadena
Ser que se trata de una "muy buena noticia, un acuerdo histórico" y ha
destacado el papel "clave" de las empresas, de la iniciativa privada
para orientar y apostar por proyectos que generen riqueza en el país.
El Círculo de Empresarios ha destacado en un comunicado que el
Gobierno debe presentar un plan de recuperación creíble y asumir
compromisos ambiciosos de reformas, que incluyan una reforma educativa
para reducir el paro, una laboral para evitar la dualidad entre fijos y
temporales, una de pensiones para garantizar la sostenibilidad
financiera del sistema, una fiscal para mejorar la competitividad y otra
de la administración para recortar gasto.
En declaraciones remitidas a los medios, el secretario general
de CCOO, Unai Sordo, ha subrayado la importancia del acuerdo, que supone
un paso adelante en la necesaria integración fiscal de Europa, pero ha
criticado que la cuantía es "insuficiente" y ha pedido definir bien para
qué se van a usar esos recursos.
"Se tienen que utilizar para mejorar la resistencia del sistema
sanitario, para mejorar nuestro tejido productivo (...) y para mejorar
la cohesión social", ha afirmado Sordo, que ha advertido que no puede
"servir como excusa para seguir con la reforma laboral vigente o
recortar pensiones".
UGT ha valorado el acuerdo en un comunicado y ha reclamado que
los fondos empiecen a estar disponibles cuanto antes, pero ha lamentado
que su eficacia haya quedado limitada por "la egoísta, insolidaria y
miope actitud de determinados países", aunque ha reconocido que ha
habido una corrección "de la óptica de austeridad" que caracterizó el
enfoque europeo a la anterior crisis.
Desde CSIF han esperado que el acuerdo sirva para reforzar los
servicios públicos, afrontar la modernización pendiente de las
administraciones públicas y mejorar las condiciones laborales de las
plantillas.
El presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis
Bonet, ha señalado que se trata de un "acuerdo histórico, que va en la
dirección correcta, fundamental para la recuperación y la reconstrucción
económica y social".
"Si somos capaces de usar inteligentemente esos fondos, España
puede aprovechar esta crisis para modernizar su economía", ha añadido en
la presentación de la encuesta "Análisis de las implicaciones de la
COVID-19 en el clima empresarial español".
El presidente de la Cámara de Comercio de EEUU en España
(AmChamSpain), Jaime Malet, ha confiado en que los fondos europeos
ayuden a superar algunas de las asignaturas pendientes de la economía
española, como la competitividad empresarial, la digitalización o la
transición energética.
"Estas inversiones no solo tienen que servir para ayudar a la gente que
lo está pasando mal y al tejido productivo para que no quiebren
empresas, sino sobre todo para poner al país donde tendría que estar a
nivel de competitividad, digitalización o transición energética, que es
enormemente importante para un país que tiene tanta dependencia del
petróleo", ha afirmado Malet en declaraciones a EFE.