La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) estimó el jueves que las pérdidas ocasionados por las tormentas que han caído sobre España en los últimos días no serán inferiores a los 300 millones de euros. A última hora de la tarde Renfe reanudó el servicio ferroviario entre Madrid y Albacete, Comunidad Valenciana y Murcia gracias a la mejora de las condiciones meteorológicas, pero la situación que queda tras el paso del temporal está muy deteriorada en algunas zonas. El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, anunció al visitar Alcázar de San Juan y Campo de Criptana, en Ciudad Real, dos de los municipios más afectados, que el Consejo de Ministros aprobará mañana un Real Decreto para paliar las situaciones de emergencia y las zonas catastróficas en las localidades afectadas por las inundaciones. El alcalde alcazareño, José Fernando Sánchez-Bódalo, aseguró que en 24 horas se ha recogido más agua que en todo el año 2005 - más de 180 litros por metro cuadrado. En este municipio se tuvo que evacuar durante la noche a más de 400 personas, y el temor a que reventara el dique natural que formaban las vías del tren y que retiene más de un millón de metros cúbicos de agua, según medios, se fue reduciendo al ir cesando la lluvia y mejorar el tiempo. La Junta informó en su web que se calcula que hay hasta 136.000 hectáreas de viñedo afectadas y 385.000 de cultivos herbáceos en las provincias de Ciudad Real, Toledo y Cuenca. El pedrisco ha dañado el 17 por ciento de la superficie de los viñedos de la denominación de origen de Ribera de Duero en Burgos, y entre el 50 y el 85 por ciento de la cereza se ha perdido en Cáceres, según ASAJA, que dijo que los daños llegan al 100% en algunas localidades. Por ello, pidió en un comunicado que el Consejo de Ministros apruebe ayudas extraordinarias directas "para evitar que ninguna explotación agraria tenga que desaparecer". A las 20:00 horas quedó habilitada una de las vías en la línea férrea que enlaza Madrid con Albacete, Comunidad Valenciana y Murcia gracias a la mejoría de las condiciones meteorológicas. Ello permitió a los alrededor de 200 técnicos de Adif, la empresa responsable de la infraestructura ferroviaria, efectuar los trabajos de mantenimiento y reparación. Los equipos siguen trabajando para la recuperación de la vía que continúa cortada. Los trenes no realizan parada en la estación de Alcázar de San Juan, que no puede admitir viajeros por el deterioro que han sufrido las instalaciones, anegadas por el agua y el barro. Además se mantiene el plan alternativo de transporte para las conexiones entre Madrid y Jaén y Almería. Renfe estimó que la suspensión de la circulación afectó el jueves a un total de 60 trenes y a unos 6.000 viajeros.